Fármaco para el colesterol podría tratar riesgo de esquizofrenia en Síndrome de DiGeorge

Tiempo de lectura: 2 minutos Tras ser aplicado en ratones, el bezafibrato logró mejorar la barrera hematoencefálica (BHE), abriendo nuevas oportunidades para el tratamiento de trastornos mentales graves y neurodegenerativos.
El síndrome de DiGeorge, también conocido como síndrome de deleción 22q11.2 (22qDS), es un trastorno genético poco común que incrementa significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades mentales graves como la esquizofrenia. Ahora, un estudio liderado por expertos de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Pensilvania y el Hospital Infantil de Filadelfia, reveló que el uso de un fármaco común para el colesterol sería un posible nuevo tratamiento.
Los hallazgos de la investigación, realizada en células y modelos de ratón, no solo demostraron los beneficios del bezafibrato, sino que también desentrañaron cómo el síndrome de DiGeorge altera la función de las mitocondrias en el cerebro y cómo impacta la barrera hematoencefálica (BHE), una estructura vital en la protección cerebral.
Guardianes del cerebro
La barrera hematoencefálica (BHE) es un sistema vascular especializado que actúa como un escudo, separando el cerebro del resto del cuerpo y protegiéndolo de agentes externos y toxinas. Su mantenimiento es crucial para un óptimo funcionamiento cerebral, y sus alteraciones se han relacionado con una amplia gama de trastornos neurológicos.
Una característica distintiva de la BHE es su alto contenido mitocondrial. Estudios previos ya habían observado un mayor número de mitocondrias por célula en las células endoteliales cerebrales en comparación con otros tejidos. Si bien se especulaba que esta abundancia mitocondrial era esencial para el soporte de la BHE, su rol exacto no estaba completamente claro.
Para comprender este misterio, los investigadores se centraron en el síndrome de DiGeorge, conocido por comprometer la función de la BHE, afectando la comunicación entre el cerebro y la periferia. Este trastorno, causado por la ausencia de una pequeña parte del cromosoma 22, aumenta el riesgo de psicosis 25 veces. Basados en estos antecedentes, el equipo planteó la hipótesis de que los déficits mitocondriales contribuyen directamente a la disfunción de la BHE, lo que incrementa el riesgo de trastornos del desarrollo y neurodegenerativos.
Restaurando la función mitocondrial y la BHE
Para probar su hipótesis, los científicos cultivaron células endoteliales cerebrales a partir de células madre pluripotentes inducidas humanas, derivadas de cuatro pacientes con síndrome de DiGeorge. Adicionalmente, examinaron células endoteliales de la BHE en modelos de ratón. En ambos casos, se observaron defectos significativos en las mitocondrias, lo que resultaba en una BHE «permeable», es decir, menos protectora.
Durante el trabajo, notaron que el tratamiento con bezafibrato, un fármaco para el colesterol, demostró ser capaz de mejorar la función de la BHE tanto en el sistema de células madre como en el modelo preclínico de 22qDS.
Ahora, el equipo de investigadores buscan apoyo el apoyo financiero necesario para iniciar los ensayos clínicos en humanos, a la espera de que el bezafibrato pueda ofrecer un tratamiento a los pacientes diagnosticados con el síndrome de DiGeorge.