GlorIA: La IA chilena que actúa como paciente para entrenar a futuros psicólogos
Tiempo de lectura: 2 minutos La Universidad Gabriela Mistral desarrolló un simulador de pacientes basado en inteligencia artificial (IA) que permite a los estudiantes de Psicología realizar diagnósticos clínicos en un entorno seguro antes de enfrentarse a casos reales.
La Universidad Gabriela Mistral (UGM) lanzó GlorIA, un proyecto donde la inteligencia artificial (IA) no asume el rol de terapeuta, sino el del paciente. Esta innovación, liderada por la Escuela de Psicología y la Dirección de Innovación en Entornos de Aprendizaje, busca que los estudiantes practiquen el levantamiento de diagnósticos y el manejo de crisis en un entorno controlado.
A diferencia de los chatbots tradicionales de consulta, GlorIA ha sido entrenada bajo una lógica pedagógica inversa. Según explica Fernanda Orrego, directora de la carrera de Psicología en la UGM, el objetivo es potenciar las habilidades de los futuros profesionales: «Pensamos en la IA como algo que nos puede entrenar, que puede sacar lo mejor de nosotros. Queremos que nuestros psicólogos clínicos tengan más horas de entrenamiento en un espacio donde el error está permitido de una manera distinta que con un paciente real».
El equipo interdisciplinario que participó en el desarrollo de GlorIA, compuesto por ingenieros, docentes y estudiantes, trabajó en la creación de «identidades» complejas. Estas no son solo listas de síntomas, sino perfiles con historias de vida ricas en detalles: nombres, núcleos familiares, trayectorias laborales y recuerdos específicos.
Identidades digitales basadas en la realidad chilena
Para que la simulación fuera efectiva y pertinente, el equipo se basó en la distribución de patologías de salud mental más prevalentes en la población chilena. De esta forma, los estudiantes se enfrentan a casos que efectivamente encontrarán en su vida profesional. «Creamos diálogos naturales con parejas, amigos o terapeutas para que la IA no responda como un chatbot rígido que no entiende palabras clave, sino que reaccione con naturalidad desde su dolor y su historia», señala Orrego.
El nombre del proyecto es un homenaje a Gloria Sykes, una paciente que en los años 60 permitió que sus sesiones con grandes terapeutas como Carl Rogers y Fritz Perls fueran grabadas, convirtiéndose en un pilar del aprendizaje de la psicología moderna. Esta «versión joven» y tecnológica de Gloria busca cumplir el mismo rol educativo en la era digital.
Un puente seguro hacia la práctica profesional
El proceso de uso de GlorIA está integrado en el plan de estudios. Durante su fase de práctica profesional, los estudiantes deben agendar cuatro sesiones online con una de las siete identidades disponibles en la plataforma. Aunque la interacción actual es vía texto para fomentar la interpretación del lenguaje y la imaginación del terapeuta, el rigor es total: se agenda un día y una hora, y el estudiante debe seguir todos los protocolos administrativos.
Tras las sesiones, el supervisor clínico accede a la transcripción literal del chat para realizar retroalimentación. El estudiante debe completar la ficha técnica, proponer una hipótesis diagnóstica y subir la información al mismo sistema de agendamiento que usará con pacientes de carne y hueso.
La efectividad de GlorIA ya traspasa las fronteras nacionales. Con un índice de satisfacción (NPS) del 97%, el simulador ha sido piloteado con éxito en universidades de Perú, Colombia y República Dominicana. Para el año 2026, el desafío se centra en la incorporación de modismos y variantes culturales regionales, consolidando a esta herramienta como un estándar en la formación de psicólogos en Latinoamérica, garantizando que el «susto inicial» de atender a un paciente sea superado en un entorno de aprendizaje significativo y seguro.