En vivo 🟠 SEÑAL ONLINE

Cámaras registran el «vuelo» submarino de los pingüinos barbijo en la Antártica

Cámaras registran el «vuelo» submarino de los pingüinos barbijo en la Antártica
Créditos: INACH.

  -

Tiempo de lectura: 2 minutos A través de microcámaras con GPS, investigadores del Instituto Antártico Chileno (INACH) y del Instituto Milenio BASE captaron un video desde la perspectiva de las propias aves en su búsqueda de alimento.

Comparte:

Utilizando microcámaras equipadas con sensores de profundidad y GPS, un equipo liderado por el Dr. Lucas Krüger, investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH) y del Instituto Milenio BASE, logró registrar el impresionante nado de los pingüinos barbijo (Pygoscelis antarcticus) en el territorio Antártico Chileno.

El estudio se llevó a cabo en la Zona Antártica Especialmente Protegida (ZAEP) de Punta Armonía, en la isla Nelson y muestra el nado que asemeja un vuelo bajo el agua mientras buscan su alimento: el kril.

Para obtener los registros, se instalaron dispositivos de alta precisión sobre el plumaje de los pingüinos utilizando cinta y pegamento especial. Según explica el Dr. Krüger, estas cámaras se utilizan solo durante un viaje de alimentación, coincidiendo con la etapa de reproducción, cuando los adultos deben salir al mar y regresar al nido para alimentar a sus pichones, lo que permite «examinar exactamente el comportamiento durante el buceo y relacionar los movimientos que el pingüino hace con lo que el animal está viendo a través de la imagen».

Un ecosistema en transformación

Punta Armonía es un enclave biológico de gran valor, pero también es testigo de la fragilidad del ecosistema antártico. La colonia de pingüinos barbijo en esta zona ha sufrido una disminución drástica: de los cien mil nidos registrados en los años 80, hoy solo quedan cerca de cuarenta mil nidos activos.

La investigación sugiere que el cambio climático está alterando los ciclos biológicos. El derretimiento temprano de la nieve ha adelantado el periodo de anidación, lo que podría generar un «desajuste» con la disponibilidad de alimento y aumentar la competencia con otras especies, como el pingüino papúa.

En algunos casos, se observó que los pingüinos realizan buceos de hasta treinta metros de profundidad durante la noche, una conducta que revela la plasticidad de la especie frente a las condiciones del entorno.

«Vimos que los pingüinos barbijo, durante el tránsito a las zonas de alimentación, comparten rutas con pingüinos papúa e incluso con ballenas jorobadas y fin», relata Krüger.


Te puede interesar