Estudio revela que las veredas son los puntos de mayor diversidad floral en la capital
Tiempo de lectura: 2 minutos La investigación liderada por la Universidad de Santiago muestra que la flora de Santiago se organiza como un mosaico heterogéneo. Además, revela que el 87% de las especies registradas en Santiago son exóticas.
Una reciente investigación, publicada en la revista “Plants”, encabezada por el Dr. Sergio Castro, académico de la Universidad de Santiago (USACH), revela que la flora de la capital se organiza en un patrón de «mosaico heterogéneo», donde las veredas y sitios eriazos juegan un rol biológico mucho más relevante que el centro o la periferia.
El estudio, en el que colaboró la Universidad Central y el Jardín Botánico Chagual, analizó más de 700 puntos en plazas, veredas y sitios eriazos. Se identificaron 699 especies de plantas, de las cuales más de la mitad corresponden a hierbas que crecen de forma poco llamativa, superando ampliamente en diversidad a los árboles (23%) y arbustos (21%).
«Tras varias salidas a terreno e ir registrando los datos, sospechábamos que la diversidad de hierbas superaba a la diversidad de árboles y arbustos, pero no imaginábamos el orden de magnitud; sin duda este número fue todo un hallazgo«, destacó el Dr. Castro.
¿Por qué Santiago no es como otras ciudades?
A diferencia de lo que ocurre en otras grandes capitales del mundo, donde la biodiversidad aumenta hacia la periferia, Santiago se comporta de manera distinta: la riqueza de especies depende del tipo de hábitat urbano y no de su ubicación geográfica.
«Los puntos de alta diversidad de plantas al interior de Santiago son varios y están localizados en distintas comunas. A esto le llamamos un patrón de distribución en mosaico que no calza con lo esperado para ciudades internacionales», explica el Dr. Castro. Según el experto, mientras los sitios eriazos albergan hierbas ruderales resistentes a la sequía, las veredas y parques concentran una mayor cantidad de árboles y arbustos, aunque con una particularidad preocupante: la gran mayoría son foráneos.
Otro de los hallazgos del estudio es que el 87% de las especies registradas en Santiago son exóticas, dejando apenas un 13% para la flora nativa. Esta cifra posiciona a Santiago como la megaciudad con mayor representación de especies introducidas a nivel global, un dato que enciende las alarmas en el contexto de la crisis climática actual.
El desafío de la megasequía
La escasa presencia de especies nativas —que apenas alcanza el 1% de la diversidad regional— tiene un impacto directo en la resiliencia de la ciudad. Las plantas exóticas suelen provenir de climas con mayores niveles de pluviosidad, lo que obliga a un riego constante de aceras y parques.
Sin embargo, el estudio también destaca un factor de esperanza: el protagonismo ciudadano. A través de huertos vecinales, balcones y pequeñas intervenciones en las veredas, la comunidad está transformando espacios antes considerados «abandonados» en áreas de valor ecológico.
«Áreas dentro de los barrios que se definían como abandonadas hoy se consolidan como espacios verdes comunitarios«, comenta la coautora del estudio y coordinadora en el Jardín Botánico Chagual, Dra. Fabiola Orrego.