«Dream team» chileno liderará investigación con «lupas galácticas» para estudiar el origen de las galaxias
Tiempo de lectura: 2 minutos Un equipo de astrofísicos nacionales utilizarán más de 200 horas de observación en el Telescopio VLT de Paranal para desentrañar el «ciclo de los átomos» mediante una técnica de tomografía desarrollada en el país.
Un equipo de científicos nacionales, liderado por el académico del Departamento de Astronomía (DAS) de la Universidad de Chile, Sebastián López, logró adjudicarse un ESO Large Programme. Esta es una de las competencias científicas más exigentes a nivel global, otorgada por el Observatorio Europeo Austral (ESO), y permitirá al grupo investigar los misterios del origen y evolución de las galaxias desde el norte del país.
El proyecto contempla más de 200 horas de observación en el Very Large Telescope (VLT), ubicado en el Observatorio Paranal, en pleno desierto de Atacama. El equipo cuenta también con la participación de Nicolás Tejos, astrónomo de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), junto a investigadores de la Universidad Católica (PUC) y estudiantes de postgrado, formando un verdadero «dream team» de la astrofísica local.
El núcleo de esta investigación radica en una técnica denominada «tomografía basada en arcos gravitacionales». Este método, perfeccionado durante siete años por el equipo del Dr. López, utiliza fenómenos naturales conocidos como «lupas galácticas».
Tomografía de arcos gravitacionales: Innovación «Hecha en Chile»
«El logro actual es muy significativo porque corona un trabajo extenso con colegas chilenos, con quienes desarrollamos una técnica nueva«, explica el Dr. Sebastián López. Estas «lupas» son en realidad cúmulos de galaxias masivas que, debido a su enorme gravedad, curvan la luz de objetos mucho más distantes situados detrás de ellos. Este efecto crea arcos de luz que permiten a los astrónomos mapear el Medio Circungaláctico (CGM).
El objetivo es resolver el enigma del «ciclo de los átomos». Según explica Nicolás Tejos (PUCV), la investigación busca entender cómo la materia invisible que rodea a las galaxias permite su nacimiento, crecimiento y eventual muerte. Gracias a esta técnica, los científicos podrán observar la estructura espacial de esta materia con una precisión sin precedentes, llenando un vacío observacional que ha persistido por décadas.
MUSE y el impacto en la nueva generación de astrónomos chilenos
Para llevar a cabo esta tarea, el equipo utilizará el MUSE (Multi Unit Spectroscopic Explorer), un espectrógrafo de segunda generación instalado en el VLT que es considerado tan crucial para la ciencia moderna como el Telescopio Espacial Hubble. Esta tecnología permitirá diseccionar la luz de los arcos gravitacionales para revelar la composición química y la dinámica del gas que alimenta a las galaxias.
Al involucrar a diversas universidades nacionales, el proyecto se convierte en una plataforma de desarrollo para jóvenes talentos. «Estos logros posicionan a Chile de igual a igual frente a países con siglos de tradición astronómica«, señala el Dr. López, destacando que el liderazgo chileno en estos proyectos valoriza a toda la comunidad científica e ingenieril del país.