Trump revoca dictamen que declaraba nocivos los gases de efecto invernadero
Tiempo de lectura: 2 minutos El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anuló el decreto aprobado por el Gobierno de Barack Obama en 2009 que vinculaba las emisiones de motores de combustión con riesgos para la salud pública.
Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, la administración de Donald Trump comenzó un proceso de desmantelamiento de las regulaciones ambientales heredadas de gestiones demócratas. Este jueves, el mandatario republicano oficializó la revocación del llamado «dictamen de peligro» (Endangerment Finding), una pieza jurídica aprobada por el Gobierno de Barack Obama en 2009.
Dicha normativa establecía científicamente que seis gases de efecto invernadero (GEI), entre ellos el dióxido de carbono y el óxido nitroso, representan una amenaza para la salud pública y el bienestar de las generaciones futuras.
Trump defendió la decisión desde el Salón Oval, calificándola como «la mayor acción de desregulación en la historia estadounidense«. Según el mandatario, la eliminación de estas restricciones permitirá reducir los costos de fabricación de vehículos en cerca de 3.000 dólares por unidad, favoreciendo tanto a la industria automotriz como a los consumidores.
Acompañado por Lee Zeldin, administrador de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA), el presidente aseguró que esta medida cumple con su promesa de campaña de eliminar normativas antiguas que, a su juicio, lastran la economía.
El «campeón del carbón»
La revocación de este dictamen se suma a otras medidas. La administración actual ha comenzado a limitar los subsidios federales para vehículos eléctricos y ha cancelado múltiples proyectos de energías renovables, como la solar y la eólica.
Trump, quien se define como un escéptico de la crisis climática, ha centrado sus esfuerzos en revitalizar la industria del carbón, a la que describe como una fuente de energía «limpia y bonita». Además, está la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París, un tratado internacional vinculante con el fin de combatir el cambio climático.
Cabe destacar que, este miércoles, el mandatario fue galardonado como el «campeón indiscutible del carbón» por parte de industriales del sector. Durante el acto, Trump firmó una orden ejecutiva que instruye al Departamento de Defensa a priorizar la compra de electricidad proveniente de plantas de carbón, argumentando razones de seguridad nacional.
«Ya he salvado a 74 centrales eléctricas de carbón de restricciones y cierres», declaró, mientras arremetía contra la energía eólica, calificando a los aerogeneradores como «molinos de viento locos».
La advertencia de la ONU ante la «amenaza pro-fósil»
Desde Estambul, Simon Stiell, secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), advirtió que la cooperación global enfrenta un peligro inminente. Según Stiell, existe una resistencia coordinada por parte de sectores políticos que buscan desafiar la lógica económica y científica para incrementar la dependencia del petróleo y el gas.
«Esta amenaza parte de quienes están decididos a utilizar su poder para empeorar los desastres climáticos y subir el costo para los hogares», afirmó Stiell durante los preparativos para la COP31, que se celebrará en Antalya, Turquía. El diplomático subrayó que el mundo se encuentra en un periodo de inestabilidad donde el concepto mismo de cooperación internacional está bajo ataque, justo cuando la ciencia exige una reducción de emisiones para evitar las peores consecuencias del calentamiento global.