Físico chileno busca revolucionar la computación mediante el control de la luz
Tiempo de lectura: 2 minutos El físico Mario Molina Gálvez desarrolló un estudio sobre la propagación de energía en redes complejas, abriendo la puerta a procesadores miles de veces más veloces y sistemas de energía renovable más eficientes.
Comprender cómo se comporta la luz en distintos materiales es uno de los desafíos de la física moderna. Este tipo de estudios permite desarrollar tecnologías más rápidas y eficientes, desde sistemas de computación hasta dispositivos energéticos.
En ese contexto, el físico de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, Mario Molina Gálvez, concluyó un proyecto enfocado en estudiar cómo se propagan la luz y la energía en redes complejas. Estas estructuras pueden representar circuitos eléctricos o materiales diseñados artificialmente.
Sus resultados muestran que, bajo ciertas condiciones, es posible controlar el movimiento de estas ondas. El avance podría contribuir al desarrollo de computadores ópticos, láseres más precisos y tecnologías de energías renovables.
Energía confinada sin barreras
Uno de los hallazgos del estudio demuestra que las ondas pueden quedar confinadas en un punto específico sin necesidad de barreras físicas. En la física tradicional, la energía tiende a dispersarse, como ocurre con las ondas que se generan al lanzar una piedra al agua.
El investigador Mario Molina logró diseñar redes donde las ondas interfieren entre sí de forma precisa. De esta manera se cancelan hacia el exterior pero se refuerzan en el centro, formando así una especie de «isla de energía».
«Este avance podría permitirnos crear filtros eléctricos ultra precisos capaces de bloquear o permitir el paso de energías específicas con solo ajustar el espaciado entre las componentes de la red», explica.
Control del transporte de luz
Otra línea del proyecto se centró en sistemas que ganan y pierden energía al mismo tiempo. En condiciones normales, estos sistemas suelen volverse inestables.
El equipo logró equilibrar estas pérdidas y ganancias mediante un principio conocido como Simetría PT (Paridad e Inversión Temporal), lo que permite mantener estable el comportamiento del sistema.
«El objetivo es controlar el transporte de luz para sentar las bases de computadores ópticos, capaces de procesar información miles de veces más rápido que los actuales», dice el académico.
Energía que se propaga en sistemas desordenados
El estudio también analizó cómo se comporta la energía en materiales imperfectos. En general, el desorden en un sistema impide que las señales se propaguen, un fenómeno conocido como Localización de Anderson.
Sin embargo, el investigador descubrió que si ese desorden presenta cierto tipo de correlación interna, la energía puede encontrar caminos para desplazarse a través del sistema.
«Podríamos propagar señales a distancia en ciertos sistemas desordenados, lo que podría servir para optimizar el funcionamiento de láseres aleatorios o mejorar el rendimiento de dispositivos de energías renovables», concluye el físico de la Universidad de Chile.