Astrónoma chilena es reconocida por la NASA por su rol en histórica desviación de un asteroide
Tiempo de lectura: 2 minutos Penélope Longa-Peña participó en el análisis que confirmó el cambio de órbita del asteroide Dimorphos, en una de las primeras pruebas de defensa planetaria.
Penélope Longa-Peña, astrónoma de la Universidad de Antofagasta, fue reconocida por la NASA por participar en un equipo internacional que confirmó la desviación del asteroide Dimorphos.
Su trabajo se centró en el análisis de datos y la caracterización del objeto. Se trató de una investigación que en 2021 utilizó la nave DART para estudiar si el impacto de una nave puede modificar la trayectoria de un cuerpo celeste. Tras diez meses de viaje, en septiembre de 2022 la nave cumplió su objetivo: cambiar la órbita de Dimorphos.
«Mi aporte no fue operar la nave ni diseñar el impacto, sino contribuir desde la investigación astronómica y el trabajo colaborativo en defensa planetaria. Contribuí con el estudio y caracterización de objetos menores, el análisis de sus parámetros físicos, orbitales, y el trabajo científico conjunto que ayuda a fortalecer nuestra capacidad de comprender y responder ante posibles amenazas naturales del espacio», explicó la investigadora.
El rol de Penélope
En la misión DART, impulsada por la NASA, la astrónoma formó parte del equipo internacional que analizó el comportamiento de Dimorphos tras la colisión, aportando al estudio de sus parámetros físicos y orbitales.
Su trabajo se enfocó en comprender cómo reaccionan estos cuerpos ante intervenciones externas, un aspecto clave para avanzar en estrategias de defensa planetaria.
Cómo se logró cambiar la órbita
El experimento consistió en impactar una nave contra Dimorphos, un pequeño asteroide que, junto a una roca más grande, forma parte del sistema de asteroides Didymos. El objetivo fue comprobar si este tipo de acción podía modificar su movimiento en el espacio.
Tras el choque, el asteroide redujo el tiempo que tardaba en completar su órbita. A esto se sumó el material expulsado por el impacto, que generó un impulso adicional y aumentó el efecto.
Este resultado permitió confirmar que era posible alterar la trayectoria de un objeto en el espacio mediante una intervención directa.
Un avance en defensa planetaria
El cambio en la órbita de Dimorphos representa un paso relevante en la capacidad de anticipar y enfrentar posibles amenazas provenientes del espacio. «Que un asteroide tenga una nueva órbita significa que cambió su trayectoria o el tiempo que demora en completar una vuelta», explicó la investigadora.
La defensa planetaria es un área que ha tomado mayor relevancia en los últimos años, combinando observación astronómica, modelamiento y colaboración internacional.
«Lo valoro muchísimo, porque es un reconocimiento no solo personal, sino también al trabajo científico que hacemos desde la Universidad de Antofagasta», señaló Longa-Peña.
Actualmente, la investigadora continúa trabajando en el estudio de objetos astronómicos y en el análisis de sus características físicas y evolución, aportando al desarrollo de este campo.