Misión Artemis II: Tripulación recupera contacto con la Tierra tras pasar por la cara oculta de la Luna
Tiempo de lectura: 2 minutos Tras 40 minutos de silencio absoluto mientras sobrevolaban el lado inexplorado del satélite natural, la cápsula Orión de la NASA restableció las comunicaciones.
La nave tripulada Orión, de la misión Artemis II de la NASA, restableció contacto con el centro de control en Houston (Texas) este lunes, luego de atravesar la zona de sombra comunicacional que supone la cara oculta de la Luna. La interrupción, que duró aproximadamente 40 minutos, es una característica habitual de las trayectorias orbitales lunares, donde la masa del satélite bloquea físicamente las ondas de radio.
A las 19:24 hora del este de EE.UU., la señal volvió a recibirse, permitiendo a la astronauta Christina Koch enviar un emotivo mensaje: «Es tan grandioso escucharlos desde la Tierra de nuevo. A Asia, África y Oceanía: los estamos mirando. Pueden mirar hacia arriba y ver la Luna en este momento. Nosotros los vemos también», declaró Koch.
La Luna, con su diámetro de casi 3.500 kilómetros, actuó como un escudo natural contra las señales de radio desde las 18:44 horas. Este fenómeno no se experimentaba en una misión tripulada desde el Apolo 17 en 1972. Durante este periodo de aislamiento, la tripulación compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen, no estuvo inactiva.
Los astronautas aprovecharon la posición privilegiada para realizar estudios visuales y fotográficos de la superficie lunar. Según explicó la NASA, el ojo humano posee una capacidad única para percibir variaciones sutiles de color y textura que muchas veces escapan a los sensores digitales. Uno de los puntos de mayor interés fue la Cuenca Oriental, un gigantesco cráter de impacto de 930 kilómetros de ancho ubicado en el hemisferio sur, cuyo análisis es vital para comprender la historia geológica del satélite.
Tecnología de punta para la nueva era de exploración lunar
Para mantener el flujo de datos en esta misión, la NASA utiliza una infraestructura combinada de la Red del Espacio Profundo (DSN) y la Red del Espacio Cercano (NSN). Este sistema se apoya en tres complejos de antenas gigantes situados en Madrid (España), Canberra (Australia) y California (EE.UU.), garantizando una cobertura global a pesar de la rotación terrestre.
Además, la misión Artemis II está probando el Sistema de Comunicaciones Ópticas Orión, una tecnología láser que permite transmitir volúmenes de información científica hasta cien veces superiores a los sistemas de radio tradicionales.
Este sobrevuelo es el preludio del regreso definitivo a la superficie. La misión de diez días busca validar todos los sistemas de soporte vital antes de que, en 2028, la humanidad vuelva a pisar el suelo lunar. El objetivo final de Artemis es establecer una base permanente que sirva como trampolín para la futura exploración de Marte.
During today's lunar flyby, Mission Control regained communications with Artemis II after a planned communications blackout as the Orion capsule traveled on the far side of the Moon.
— NASA (@NASA) April 7, 2026