Puerto de Ideas: El neurocirujano Carlos Bennett revelará los secretos de la conciencia
Tiempo de lectura: 2 minutos En el Festival de Ciencia Puerto de Ideas Antofagasta, el neurocirujano Carlos Bennett explorará cómo la estructura física del cerebro da origen a fenómenos tan abstractos como la conciencia y la identidad.
La relación entre la mente y el cuerpo ha sido, durante siglos, uno de los dilemas más profundos de la filosofía y la ciencia. Para Carlos Bennett, jefe de neurocirugía del Hospital Carlos Van Buren y académico de la Universidad de Valparaíso, este enigma no se resuelve solo en los libros de texto, sino en el pabellón.
A través de su práctica clínica, Bennett ha logrado observar cómo la manipulación directa de la masa cerebral transforma la percepción, la identidad y la toma de decisiones.
En su obra más reciente, «La máquina de existir», el especialista propone un enfoque pragmático para abordar el llamado dilema mente-cerebro. «Esto que hacemos de sacar ciertas partes del cerebro nos ayuda a entender las funciones cognitivas superiores, por ejemplo la conciencia», menciona el neurocirujano.
El cerebro como una red difusa
Durante décadas, la neurociencia intentó mapear el cerebro bajo una visión «localizacionista», asignando una función específica a cada giro o surco cerebral. No obstante, Bennett sostiene que esta perspectiva ha comenzado a derrumbarse. «Nos ha sido imposible ubicar con exactitud qué partes se ocupan de cosas más abstractas. El cerebro funciona más bien como redes neurales difusas«, explica.
Esta visión desafía teorías históricas como la de René Descartes, quien situaba la conciencia en la glándula pineal. Para Bennett, la conciencia no es un «fantasma en la máquina» oculto en un rincón del cráneo, sino un término general que engloba procesos como el lenguaje interno, la autopercepción y la memoria.
«Si uno lo descompone, cada una de estas funciones tiene un sustrato anatómico y una explicación neurobiológica, con neuronas y neurotransmisores específicos», señala.
Hemisferotomía y plasticidad
Uno de los puntos más fascinantes que menciona Bennett son los casos clínicos extremos que desafían la lógica convencional. Un ejemplo es la hemisferotomía, una cirugía radical utilizada en casos de epilepsia refractaria infantil donde se desconecta un hemisferio cerebral completo del resto del cuerpo para salvar la parte sana.
Este procedimiento plantea interrogantes filosóficas: ¿Qué sucede con la identidad de una persona cuando la mitad de su cerebro queda «desconectada» del mundo? Los resultados, según el cirujano, demuestran la plasticidad cerebral. Los pacientes son capaces de trasladar funciones al hemisferio sano, logrando llevar vidas plenas. «Es difícil hacer calzar eso con ciertas teorías cuerpo-mente tradicionales«, reflexiona Bennett.
El trabajo del neurocirujano no solo busca reparar daños estructurales como tumores o aneurismas, sino también realizar un «mapeo cortical» que permita proteger la esencia del individuo durante la cirugía. Esta labor será el eje de su participación en el Festival de Ciencia Puerto de Ideas Antofagasta 2026, donde se presentará este domingo 26 de abril a las 11:00 horas para conversar con el público sobre los secretos de la «máquina de existir».