El grupo está conformado por Matías Fernández Muñoz, Gustavo San Martín Navarrete y Benjamín Rebolledo Gómez, todos estudiantes de Ingeniería Civil Industrial. A ellos se suma Vicente Cossio, estudiante de Ingeniería Informática de Duoc UC.
En conjunto, los estudiantes crearon Frank, una startup basada en inteligencia artificial orientada al entrenamiento de habilidades interpersonales para contextos laborales exigentes.
El programa Red Bull Basement apunta al uso de herramientas de inteligencia artificial, brinda mentorías especializadas y acceso a redes internacionales. En su versión chilena, participaron más de 1.400 proyectos, entre los que se impuso el desarrollo de Frank.
¿Cómo funciona Frank?
La idea de Frank, según explicó Matías Fernández, surgió a partir de la falta de espacios seguros para entrenar conversaciones complejas antes de enfrentarlas en contextos reales.
«Frank nace de la concepción de que todos tenemos conversaciones difíciles que son realmente caras cuando no las preparamos bien», indicó el estudiante. La plataforma es un «campo de entrenamiento«, añadió, en el que pueden participar tanto individuos como empresas.
«Tú eliges un escenario y simulamos una situación real que trae consigo conversaciones y decisiones súper complejas que te permiten prepararte para la realidad antes de que te cueste caro», sostuvo.
El equipo efectuó un proceso acelerado de validación con profesionales jóvenes y personas insertas en el ecosistema de innovación y emprendimiento. Así, identificaron una brecha transversal en el desarrollo de habilidades comunicacionales, especialmente en quienes ingresan recientemente al mundo corporativo.
Frank permite simular escenarios como negociaciones o conversaciones difíciles mediante interacción por voz con inteligencia artificial y reacciona en tiempo real. Luego, devuelve un análisis detallado del desempeño del usuario.
El rápido crecimiento de la propuesta
El proyecto avanzó rápidamente hacia una propuesta concreta, a pesar del tiempo restringido de desarrollo.
«A pesar de que llevamos solo 25 días trabajando en el proyecto, ya hemos generado cierta atracción y la idea le ha llamado la atención a bastantes personas», dijo Matías Fernández, al mencionar la lista de espera de 90 personas que aguardan la salida del producto.
Actualmente, el equipo colabora con Gearbox, la aceleradora de proyectos de emprendimientos en etapa temprana de la Facultad de Ingeniería, y con entidades privadas interesadas realizar pilotos.
Trabajo en equipo y proyección
La formación en Ingeniería Civil Industrial ha sido un factor estratégico en la manera en la que el equipo abordó el desafío de Red Bull Basement. Benjamín Rebolledo, integrante del grupo, indicó que la carrera entrega una base analítica fundamental para identificar problemas y estructurar soluciones que sean sostenibles en el tiempo.
«Nuestra carrera está muy inmersa en desarrollar soluciones ante un problema encontrado, poder planificar la acción del ahora y del futuro de esta solución y plantear un modelo para llevarlo a cabo y que tenga éxito. Estudiar Ingeniería Civil Industrial nos hace estar buscando constantemente problemas, ya sea de algún proceso en alguna empresa o de la sociedad misma», aseguró.
El trabajo del equipo se organiza de manera definida y complementaria: Matías Fernández lidera la gestión general del proyecto; Gustavo San Martín se enfoca en el diseño de producto, experiencia de usuario y marca; Benjamín Rebolledo trabaja en los aspectos teóricos, métricas y análisis de datos; y Vicente Cossio encabeza el desarrollo tecnológico de la web y la aplicación.
Gustavo San Martín valora la existencia de un equipo multidisciplinario, en donde la sinergia ha permitido reunir todos los talentos en un producto de impacto.
«Hay distintas capacidades o habilidades que, al final, se complementan entre sí. Así, cada uno puede también prestar atención a lo que hacen los otros del grupo y entregar alguna recomendación u opinión para pulir, mejorar las tareas que tiene cada uno», afirmó el estudiante.
Para San Martín, el elemento diferenciador de Frank fue tener una propuesta concreta y una visión clara de su evolución.
«Yo creo que Frank destacó frente a los demás por ser un proyecto que ya está en un desarrollo, no en fase de gestación ni buscando su identidad. Había una muestra tangible de lo que Frank ya hace, no lo que va a hacer», reflexionó.
Próximo desafío: La final en Estados Unidos
De cara a la final mundial en Silicon Valley, el equipo trabaja en la adaptación del pitch y de la plataforma al inglés, además de fortalecer el producto para una audiencia global.
La experiencia en el Red Bull Basement, ha dejado aprendizajes significativos para los jóvenes, como la gestión del tiempo para el desarrollo acelerado de la idea, el valor de un equipo multidisciplinario y el trabajo en equipo.
«Los procesos de tener una propuesta de valor, generar un pitch, tener una marca y un prototipo creo que son muy importantes, porque son cosas que no comúnmente se ven o practican a diario. Al final, tenemos que aprender e improvisar en momentos donde no tenemos el tiempo», dijo Gustavo San Martín.
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