Ciencia y comunidad se unen para proteger al flamenco altoandino en el norte de Chile
Tiempo de lectura: 2 minutos El Proyecto de Conservación del Flamenco Altoandino busca proteger a estas aves y sus ecosistemas mediante educación ambiental y monitoreo satelital de vanguardia.
En los salares, lagunas y humedales del norte de Chile habitan tres especies emblemáticas: el flamenco andino, el flamenco de James y el flamenco chileno. Sin embargo, su supervivencia depende de ecosistemas que hoy enfrentan presiones ambientales. Ante este escenario, una iniciativa se desarrolla en San Pedro de Atacama: el Proyecto de Conservación del Flamenco Altoandino.
El proyecto busca contribuir a la conservación de estas aves y sus hábitats mediante una estrategia que combina ciencia, educación ambiental, comunicación y trabajo comunitario. Esto implica no solo resguardar una especie emblemática, sino también cuidar los ecosistemas altoandinos de los que depende y fortalecer la relación de las comunidades locales con su patrimonio natural.
Este esfuerzo colaborativo reúne al Zoo Nacional de Parquemet, Filantropía Cortés Solari (a través de Fundación MERI), el programa internacional SAFE de la Association of Zoos and Aquariums (AZA) y el Zoo Conservation Outreach Group (ZCOG).
El rol de la comunidad en San Pedro de Atacama
En el marco de esta iniciativa, recientemente se celebró la Semana del Flamenco Altoandino, un hito que incluyó giras por escuelas rurales en localidades como Camar, Solor y Río Grande, donde niños y niñas se convirtieron en «Guardianes del Flamenco».
Francisca Cortés Solari, presidenta ejecutiva de Fundación MERI, destaca que la conservación efectiva requiere un diálogo entre el sector público, privado y la sociedad civil. «La ciencia debe pasar de la investigación al impacto. Es la educación, el diseño y la comunicación lo que finalmente despierta el interés por una especie tan hermosa como el flamenco», señaló tras el cierre del 5º Festival del Flamenco, que reunió a cerca de 200 personas en la Reserva Elemental Puribeter.
Esta dimensión comunitaria ha permitido que operadores turísticos, municipios y habitantes locales se articulen con los equipos científicos, fortaleciendo el sentido de pertenencia y protección del patrimonio natural nortino.
Monitoreo satelital para la supervivencia
El proyecto cuenta con un componente tecnológico liderado por el Zoo Nacional de Parquemet. A través de su Programa de Conservación de Flamencos Sudamericanos, se han instalado 23 transmisores satelitales en ejemplares de las tres especies presentes en el país.
Un hito inédito en la ecología nacional fue el marcaje de un flamenco chileno, el primero en ser monitoreado mediante esta tecnología en Chile. Estos dispositivos, diseñados como pequeñas mochilas de solo 30 gramos, permiten registrar la posición y velocidad de vuelo de las aves sin alterar su comportamiento natural.
Guillermo Cubillos, líder del proyecto por parte del Zoo Nacional, explica que esta información es vital para el diseño de políticas públicas: «La tecnología satelital permite caracterizar el uso del espacio en conductas clave como la alimentación y reproducción. Estos datos fortalecen la robustez de los análisis para generar estrategias efectivas de conservación«.
Compromiso internacional con base en Chile
Chile actúa hoy como país base del programa SAFE (Saving Animals From Extinction) para el flamenco altoandino, proyectando un plan de acción para el periodo 2026-2030. Además, el programa ha recibido la acreditación de la Asociación Latinoamericana de Parques Zoológicos y Acuarios (ALPZA).