Estudio muestra que el 65% de estudiantes de 3° básico tendría dificultades lectoras
Tiempo de lectura: 2 minutos Una investigación liderada por la Universidad de Chile identificó que una gran parte del estudiantado logra leer de forma fluida, pero no comprende lo que lee.
Un estudio desarrollado por el Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) de la Universidad de Chile reveló que el 65% de los estudiantes de 3° básico presenta algún tipo de dificultad lectora, ya sea en la decodificación de palabras, en la comprensión de textos o en ambas dimensiones.
La investigación, realizada por las académicas Macarena Silva y Elvira Jéldrez, en conjunto con Kate Cain de la Universidad de Lancaster (Reino Unido), analizó a estudiantes de 2° a 6° básico en escuelas públicas de Santiago. Los resultados arrojan luz sobre un fenómeno que muchas veces pasa desapercibido para el sistema escolar: el perfil del estudiante que lee bien en voz alta, pero no logra explicar el contenido de lo leído.
Uno de los hallazgos del estudio es la distinción entre la capacidad de decodificar (convertir letras en sonidos) y la de comprender el lenguaje. En 3° básico, un 45% de los estudiantes muestra dificultades generales (problemas en ambos procesos), mientras que un 30% presenta problemas específicos de comprensión, a pesar de poder leer las palabras correctamente.
Leer no siempre es comprender
«Un niño puede leer las palabras de manera precisa y fluida y, aun así, tener dificultades importantes para comprender lo que lee«, advierte la investigadora Elvira Jéldrez. Este perfil, que afecta al 19% del total de la muestra, suele ser el más difícil de detectar. Al sonar fluidos al leer en voz alta, el sistema educativo asume que el proceso está consolidado, dejando ocultas brechas que se vuelven críticas al avanzar a niveles superiores.
Según Jéldrez, las señales de alerta incluyen la incapacidad de los niños para explicar con sus propias palabras lo que acaban de leer o problemas persistentes para integrar información que no es explícita en el texto. «La evaluación debe ir más allá de observar si el estudiante logra leer en voz alta», añade la experta.
El camino para fortalecer la comprensión lectora
La comprensión lectora es la base para aprender historia, ciencias o matemáticas. En este sentido, el estudio advierte que estas falencias persisten en el tiempo: en 6° básico, un 36% de los alumnos aún presenta dificultades de decodificación, lo que les impide enfrentarse con éxito a textos de mayor complejidad.
Sin embargo, la investigación también destaca la motivación como un factor clave para el cambio. Se detectó una relación directa entre la valoración de la lectura y la capacidad de comprensión. Los estudiantes que perciben la lectura como una tarea difícil tienden a desvalorizarla, creando un círculo vicioso de bajo rendimiento.
Para revertir esta situación, las investigadoras proponen una intervención basada en tres pilares: decodificación, comprensión y motivación. «No basta con decirle a un niño que lea más», concluye Jéldrez. La clave está en identificar el tipo de apoyo específico que cada estudiante requiere para transformar el acto mecánico de leer en una herramienta real de aprendizaje y descubrimiento.