Estudio satelital revela inéditas rutas de migración de elefantes marinos en la Patagonia
Tiempo de lectura: 2 minutos Un monitoreo satelital desarrollado en el extremo sur de Chile identificó las zonas de alimentación y corredores biológicos clave utilizados por los elefantes marinos del sur en el Pacífico y el Atlántico.
Un equipo multidisciplinario de científicos logró describir por primera vez y en detalle las trayectorias migratorias de los elefantes marinos del sur (Mirounga leonina) que habitan en los canales australes de Chile.
El estudio, publicado en la revista científica Aquatic Mammals, demostró cómo estos mamíferos utilizan fiordos, áreas oceánicas profundas, el Estrecho de Magallanes y el Paso Drake como rutas estratégicas de alimentación e intercambio entre los océanos Atlántico y Pacífico.
La investigación fue desarrollada por Wildlife Conservation Society (WCS) Chile y WCS Argentina, el Grupo de Estudios Ambientales de la Universidad de Magallanes (UMAG), la Universidad de California, Davis y la Fundación Félix de Azara.
Travesías de más de 16 mil kilómetros
El elefante marino del sur es la foca más grande del planeta y un depredador tope fundamental para el equilibrio marino. Al pasar más del 90% de su tiempo en el mar buceando para alimentarse, su comportamiento fuera de las costas era un enigma en el Pacífico sudoriental.
Para resolverlo, y con autorización de Sernapesca, los investigadores instalaron dispositivos satelitales en ocho machos juveniles en Bahía Jackson, ubicada en el Área Marina Costera Protegida Seno Almirantazgo y el Parque Karukinka, en Tierra del Fuego. Los datos revelaron que los ejemplares se desplazan distancias extraordinarias; uno de ellos superó los 16 mil kilómetros recorridos durante un año, utilizando ecosistemas que se extienden más allá de las áreas marinas protegidas actuales.
«Si bien los movimientos y las zonas de alimentación del elefante marino del sur se han estudiado ampliamente en las colonias reproductoras del Océano Atlántico sudoccidental, estos aspectos eran desconocidos en el Pacífico sudoriental«, explicó Alejandro Vila, director regional de WCS Cono Sur y líder del estudio. El experto destacó que los elefantes marinos actúan como «centinelas» de la salud oceánica y subrayó la urgencia de coordinar esfuerzos binacionales de protección en el Cono Sur.
Recolonización en Tierra del Fuego
Los hallazgos coinciden con la recolonización natural de la especie tras el fin de la caza comercial de focas. En Bahía Jackson, donde los primeros nacimientos se registraron a inicios de los 2000, la temporada 2024-2025 contabilizó 240 individuos y 37 crías, la cifra más alta hasta la fecha. Se presume que estos animales provienen de colonias de Península Valdés o las Islas Malvinas, confirmando la conectividad regional del Mar Patagónico.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) catalogó recientemente a la especie como vulnerable, amenazada por el cambio climático y, especialmente, por brotes severos de gripe aviar (H5N1). Este virus ha golpeado a cuatro de sus cinco subpoblaciones mundiales, provocando la muerte de más del 90% de los recién nacidos en algunas colonias y afectando gravemente a hembras adultas.
Los antecedentes recabados enriquecerán el Atlas de Especies y Espacios del Mar Patagónico, herramienta desarrollada junto a BirdLife International para orientar políticas públicas de conservación, diseño de reservas marinas y mitigación de impactos en los mares del sur chileno.