En vivo 🟠 SEÑAL ONLINE

«Son centros de salud, no centros comerciales»: Advierten riesgos de abrir farmacias sin químicos farmacéuticos

  -

Tiempo de lectura: 2 minutos La directora de la Escuela de Química y Farmacia de la UV, Yanneth Moya, advirtió que permitir la apertura de recintos sin estos profesionales suprime un punto gratuito de consulta y pone en riesgo la seguridad de los pacientes.

Comparte:

Un fuerte rechazo en el sector académico y sanitario generó la reciente presentación de un proyecto de ley que busca flexibilizar y agilizar la apertura de farmacias en el país, eximiendo a los establecimientos de la obligación legal de contar con un profesional químico farmacéutico como director técnico.

Aunque los impulsores del texto argumentan que la medida facilitará el acceso a remedios en comunas rurales y zonas rezagadas, especialistas en la materia sostienen que la propuesta compromete gravemente la seguridad de la población.

La postura fue analizada por Yanneth Moya, directora de la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad de Valparaíso (UV), quien enfatizó la necesidad de anteponer el bienestar de los pacientes frente a consideraciones de índole logística o comercial.

El riesgo de la automedicación

Para la especialista, suprimir la dirección farmacéutica transforma la dispensación de fármacos en una transacción mercantil carente de resguardos clínicos. De este modo, se elimina un punto de consulta gratuito que resulta decisivo para evaluar el historial médico de las personas, evitar interacciones adversas o detener la automedicación desmedida.

«Nosotros tenemos que las farmacias tienen un profesional de la salud para atender las consultas, somos uno de los pocos profesionales de la salud que atiende consultas sin cobrar. No es lo mismo el medicamento que me sirve a mí que el que le sirve a mi mamá. A pesar de ser un dolor similar, a mi mamá un ibuprofeno le podría provocar un aumento de presión y descompensarla. Este tipo de aspectos se están poniendo en riesgo y no afectan solo a una profesión, estamos hablando de la salud pública», advirtió Moya.

Asimismo, la académica recordó que los farmacéuticos cumplen un rol articulador de la red pública, guiando a la ciudadanía sobre cuándo un síntoma requiere derivación médica urgente.

La farmacia como centro de salud

Respecto a la cobertura en localidades de difícil acceso, Moya aclaró que la escasez responde a fallas de distribución geográfica y no a la exigencia del título profesional. Por esta razón, destacó iniciativas estatales y privadas que abordan la brecha mediante farmacias móviles y programas de los Centros de Salud Familiar (CESFAM) para acercar los fármacos a las juntas de vecinos.

«El medicamento no es un vestido ni un celular que yo quiera comprar porque tengo dinero, es una transacción que tiene un valor social. Por ley, las farmacias son centros de salud, no centros comerciales. La población tiene el derecho de exigir que un farmacéutico la apoye en su farmacoterapia de forma personalizada», enfatizó la académica.

La experta instó a la ciudadanía a exigir la presencia de este profesional en los mesones, reafirmando que el Estado garantiza el derecho a recibir una atención farmacológica calificada.


Te puede interesar