Científicos desarrollan probiótico para terneros usando descartes de papa nativa de Chiloé
Tiempo de lectura: 2 minutos Investigadores de la Universidad de Los Lagos trabajan en un suplemento pecuario a partir de microorganismos recolectados en tubérculos ancestrales para mitigar la mortalidad neonatal en lecherías locales.
Con el objetivo de revalorizar las más de 60.000 toneladas de residuos que genera anualmente la industria de la papa en el sur de Chile, la Universidad de Los Lagos (ULagos) encabeza una investigación biotecnológica orientada a la producción ganadera.
A través de la bioeconomía circular, el proyecto valida un suplemento liofilizado basado en levaduras fermentadas en descartes de papa para reforzar la salud intestinal, el sistema inmunitario y el rendimiento de terneros lecheros.
La iniciativa, liderada por el académico de Agronomía ULagos Julio Kalazich y respaldada por KnowHub Chile, apunta a reducir la dependencia de antibióticos y combatir patologías como la diarrea neonatal, causante del 50% al 60% de los decesos previos al destete en predios pecuarios.
Cepas aisladas desde la tradición chilota
El trabajo deriva de una línea investigativa iniciada en 2023, la cual permitió conformar un cepario de 325 levaduras nativas a partir de microorganismos presentes en la piel de 110 variedades de papas en Detif, Isla Lemuy. Dicho patrimonio agrícola ha sido protegido durante generaciones por la agricultora y guardadora de semillas Yolanda Millapichún. Mediante análisis fenotípicos y moleculares, el equipo identificó dos candidatas idóneas: Rhodotorula spp. ULagos-38 y Naganishia spp. ULagos-266.
«Partimos con más de 300 muestras y, tras aplicar criterios morfológicos, de crecimiento en biomasa y PCR, seleccionamos levaduras no redundantes con potencial de procesar rastrojos agrícolas. Competían muy bien con levaduras comerciales, además de crecer con un requerimiento nutricional menor y a una temperatura más baja, lo que disminuye y optimiza costos en los procesos», detalló el Dr. Benjamín Glasner, subdirector del proyecto.
El investigador precisó además que la ganadería representa una solución estratégica ante problemáticas críticas del sector:
«Uno de los grandes dolores de la industria es la transición de los terneros desde animales monogástricos a rumiantes, donde no sólo hay un cambio fisiológico, sino que susceptibilidad a infecciones y problemas de salud que se asocian a la mortalidad animal», afirmó Glasner.
Innovación para la sostenibilidad lechera
En una región que concentra el 39,3% de la producción de leche chilena, el producto liofilizado busca preservar la viabilidad celular y sus compuestos bioactivos para integrarse a la dieta de los terneros desde su primera semana de vida, funcionando como un bioestimulante que evite pérdidas operativas.
«No obstante que nuestras levaduras seleccionadas producen 45-50% de proteínas, hoy las levaduras también tienen un alto reconocimiento internacional como probióticos, por lo que creemos que van a tener un muy buen funcionamiento al alimentar terneros de lechería, una industria que requiere de procesos más naturales», puntualizóKalazich, director de la iniciativa.
El proyecto avanza actualmente desde su fase de laboratorio hacia un nivel de madurez tecnológica TRL6, proyectando transferencia directa a la industria lechera nacional.