Mamífero que habitó Chile usaba una técnica de excavación basada en la fuerza de la muñeca
Tiempo de lectura: 2 minutos Una investigación confirma que el mamífero Caraguatypotherium munozi generaba potencia desde la muñeca y no desde el codo, desafiando lo que se sabía sobre los animales excavadores.
Un estudio publicado en la revista Journal of Morphology reveló que el Caraguatypotherium munozi, un mamífero que habitó la zona de Caragua -en el norte de Chile- durante el Mioceno, desarrolló una estrategia de excavación desconocida hasta la fecha en la historia evolutiva. A diferencia de los animales excavadores modernos, que dependen de la fuerza del hombro o el codo, esta especie extinta concentraba su potencia motora principalmente en la muñeca.
La investigación fue encabezada por el académico del Departamento de Kinesiología de la Universidad Católica del Maule (UCM), Paul Medina-González. A través de un análisis del miembro anterior del fósil, el equipo comparó su anatomía con la de 38 especies de mamíferos actuales que poseen diversos tipos de locomoción, incluyendo topos, armadillos, pangolines y felinos.
Utilizando una herramienta de análisis biomecánico denominada «espacio morfofuncional«, que evalúa la relación entre la forma de los huesos y el movimiento, los científicos confirmaron que esta era una rareza biológica.

Créditos: Campos-Medina et al.
El «excavador de muñeca»: Una innovación evolutiva
El C. munozi registró la mayor ventaja mecánica de muñeca de toda la muestra estudiada, superando incluso a los mamíferos excavadores más eficientes de la actualidad. Simultáneamente, presentaba una baja ventaja mecánica en el codo, lo que descarta que fuera un excavador típico.
Al respecto, Medina-González explicó que «este hallazgo muestra que Caraguatypotherium munozi desarrolló una estrategia de excavación única en los mamíferos. En términos evolutivos, esto implica una vía alternativa de adaptación al comportamiento excavador, probablemente más eficiente para mover sustratos firmes con menor gasto energético».
Según el académico, este «excavador de muñeca» representa una innovación funcional dentro de los mamíferos fósiles sudamericanos. El descubrimiento sugiere que la evolución del movimiento es mucho más plástica de lo que se pensaba, generando soluciones mecánicas que, aunque hoy no existen en la naturaleza, fueron exitosas hace millones de años.
Adaptación a un entorno hostil y la «ecokinesiología»
Para comprender por qué un animal desarrollaría una muñeca tan poderosa, es necesario mirar el contexto ambiental. Durante el Mioceno, el norte de Chile presentaba suelos duros y condiciones ambientales extremadamente exigentes.
«El hallazgo muestra que los mamíferos que vivían allí debieron desarrollar soluciones de movimiento acordes a ese entorno», señaló el investigador de la UCM. La robustez de su muñeca y un antebrazo adaptable indican que el animal no solo interactuaba con suelos compactos para buscar alimento o refugio, sino que también requería eficiencia para trepar pendientes y sortear un paisaje inestable que demandaba un alto consumo de energía.
Esta relación directa entre el ambiente y la biomecánica refuerza el concepto de «ecokinesiología«, una disciplina que plantea que los entornos extremos impulsan estrategias evolutivas particulares. «El estudio revela que los mesotéridos no fueron excavadores uniformes, sino que ocuparon un amplio espectro de estrategias locomotoras», agregó Medina-González.