Empresa chilena Acústica Marina se une a red global que hará el monitoreo más extenso del Pacífico
Tiempo de lectura: 2 minutos La iniciativa valdiviana fue seleccionada para integrar la cohorte 2026 del programa «Women in Ocean Food», que busca establecer un corredor inteligente de datos en el Pacífico.
La innovación tecnológica nacida en el sur de Chile continúa ganando terreno en el escenario mundial. Acústica Marina, empresa que desarrolla infraestructura digital para océanos sostenibles, fue seleccionada para formar parte de la cohorte 2026 del programa internacional Women in Ocean Food (WIOF). Esta plataforma de aceleración global, impulsada por Hatch Blue y Conservation International Ventures (CIV), busca potenciar soluciones tecnológicas que aseguren el futuro de los recursos marinos.
Acústica Marina destaca como una de las dos únicas empresas representantes de Chile en la edición para América Latina y el Caribe. La delegación que representará a la compañía en La Paz, Baja California Sur (México), está compuesta por su CEO, la bióloga marina Marcela Ruiz, y su Head of Artificial Intelligence, la ingeniera estadística Carolina Oñate.
La participación de la empresa en el programa WIOF, coincide con el lanzamiento oficial de su Hoja de Ruta 2026-2028. Este plan busca desplegar la infraestructura digital de monitoreo más extensa del Océano Pacífico, estableciendo una red de datos que abarque desde la Península Antártica hasta las costas mexicanas.
«El desafío es ambicioso: integrar datos hidroacústicos, oceanográficos y meteorológicos para asegurar la sostenibilidad del océano en una ruta que une los dos extremos del continente», destacó Ruiz.
Este esfuerzo de conectividad digital permitirá a los Estados y a la industria privada tomar decisiones basadas en evidencia científica en tiempo real, protegiendo ecosistemas críticos frente al cambio climático y la actividad humana.

Marcela Ruiz y Carolina Oñate.
Inteligencia Artificial: La «corteza cerebral» del océano
El núcleo de la propuesta de Acústica Marina reside en su capacidad para procesar grandes volúmenes de datos mediante Inteligencia Artificial (IA). La empresa ha desarrollado una arquitectura capaz de interpretar el «lenguaje del mar», identificando desde patrones de biodiversidad hasta posibles amenazas ambientales en entornos extremos.
Carolina Oñate explica que la misión es dotar al océano de una especie de «corteza cerebral» digital. «Participar en WIOF LATAM representa un hito estratégico en nuestro roadmap tecnológico; nos permite validar nuestra arquitectura de IA bajo los estándares globales más exigentes y acelerar el despliegue de soluciones inteligentes que protegen la biodiversidad y la soberanía alimentaria», afirmó la experta.