Científicas viajarán hasta el Ártico para simular condiciones de vida similares a Marte
Tiempo de lectura: 2 minutos En 2027, el grupo de investigadoras se trasladará a la Isla Devon, en el archipiélago ártico de Canadá, para poner a prueba tecnología y resistencia humana en uno de los entornos más hostiles y parecidos al planeta rojo.
El grupo Hypatia, una tripulación conformada íntegramente por mujeres, ha presentado oficialmente la Misión Hypatia III, una expedición científica que en el verano de 2027 llevará a un grupo de «astronautas análogas» al Ártico para emular las condiciones extremas del planeta vecino.
Cabe recordar que el equipo ya había realizado misiones en 2025, en el desierto de Utah en Estados Unidos, donde hicieron pruebas de salud, exposición a factores extremos y el análisis de la menstruación durante la misión.
La misión fue anunciada recientemente en el Museo de la Ciencia CosmoCaixa en Barcelona, destacando que será la primera vez que un equipo exclusivamente femenino se desplace a esta región para la investigación espacial. El objetivo principal es realizar pruebas de materiales, experimentos biológicos y simulaciones de riesgo que servirán de base para las futuras misiones tripuladas a Marte.
«Son campos que clásicamente han estado muy masculinizados y que haya una creciente presencia femenina demuestra que estas áreas también son nuestras«, señaló la tripulante, Lucía Matamoros, sobre el referente que esta misión significa para niñas y mujeres.
De Utah al Ártico canadiense
Hasta ahora, las misiones anteriores de este grupo se habían desarrollado en el desierto de Utah, Estados Unidos. En 2027, la base de operaciones será la Flashline Mars Arctic Research Station (FMARS), ubicada en la Isla Devon, una localización que ha estado operativa por 25 años debido a sus similitudes geológicas y climáticas con Marte.
Según las científicas del equipo, este nuevo escenario supondrá un reto logístico superior debido a las temperaturas bajo cero y al aislamiento geográfico. En la estación, las tripulantes vivirán bajo protocolos estrictos de racionamiento de comida y agua, y mantendrán sistemas de comunicación con retardo, tal como ocurriría en una misión real en el espacio.
Matamoros agregó que el propósito es «ver exactamente a qué retos se enfrentaría un astronauta en el planeta vecino». El entorno de la Isla Devon, con su terreno árido, frío y desolado, es el laboratorio perfecto para estudiar cómo la tecnología y la psicología humana responden ante la adversidad extrema.
Investigación celular y liderazgo femenino
Entre las investigaciones previstas, destaca el estudio del deshielo estacional y los movimientos del terreno, fundamentales para entender la geología planetaria. Asimismo, el equipo pondrá el foco en la salud humana, analizando el envejecimiento celular, un proceso que en el espacio se ve severamente acelerado debido a la alta exposición a la radiación cósmica.
La comandante de la misión, Estel Blay, enfatizó en la necesidad de romper las barreras de género en campos históricamente masculinizados. «Equipos como este muestran que científicas y tecnólogas de carne y hueso pueden ser vuestra tía, vuestra vecina o vuestra prima».
La presentación también rindió tributo a la bióloga y oceanógrafa Josefina Castellví, pionera y exdirectora de la base antártica española, recientemente fallecida.