Universidad de Chile instala la primera red de sismómetros en Juan Fernández
Tiempo de lectura: 2 minutos Cinco sensores fueron desplegados en la isla Robinson Crusoe para estudiar su estructura interna y entender mejor la relación entre la dorsal oceánica y los terremotos en Chile.
La Universidad de Chile instaló por primera vez una red de sismómetros en el archipiélago Juan Fernández, específicamente en la isla Robinson Crusoe. La iniciativa forma parte de un proyecto que busca analizar su estructura interna y su comportamiento sísmico.
La red está compuesta por cinco sensores instalados por el proyecto «Cadenas: Montañas bajo el mar, señales sobre la tierra«, desarrollado en el Departamento de Geofísica de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, y permitirá recolectar datos sobre la isla volcánica y la cadena submarina a la que pertenece.
«Nuestro propósito es detectar ruido sísmico para conocer cómo han cambiado geomorfológicamente ciertas zonas de Robinson Crusoe y analizar qué variaciones presentan las velocidades de las ondas sísmicas locales y las de sismos de origen lejano, pero registrados en la isla», explicó el director del proyecto Cadenas y académico del departamento, Andrei Maksymowicz.
Zona para entender los terremotos
Los sismómetros funcionarán como una red temporal que, en conjunto con la estación del Centro Sismológico Nacional presente en la zona, permitirá obtener información detallada sobre la dorsal de Juan Fernández, una cadena de montes submarinos aún poco estudiada.
Sobre este punto, el equipo enfatiza que existe poco conocimiento sobre esta estructura debido a las dificultades de acceso, «no es un lugar al cual sea fácil llegar ni tampoco recorrer», señaló Maksymowicz.
La investigación busca aportar datos que permitan comprender mejor el rol de esta dorsal en la dinámica sísmica del país.
Datos inéditos sobre el suelo de la isla
Uno de los principales objetivos del proyecto es generar las primeras imágenes del subsuelo de la isla utilizando técnicas modernas de alta resolución, lo que permitiría comprender mejor su formación y evolución.
«Los datos que se obtendrán con la red temporal instalada en la isla Robinson Crusoe entregarán, prácticamente, las primeras imágenes del subsuelo de la isla procesadas con técnicas modernas y una muy buena resolución», explicó Sergio León Ríos, investigador del proyecto.
El estudio también permitirá analizar distintas etapas de la placa de Nazca, desde su formación en el océano hasta su subducción bajo la placa Sudamericana, proceso directamente relacionado con la generación de grandes terremotos.
Desafíos logísticos y trabajo en terreno
La instalación de los equipos implicó importantes desafíos logísticos debido a las condiciones del territorio. La isla no cuenta con caminos ni infraestructura para transporte, lo que obligó a trasladar los equipos por mar y desembarcar en zonas sin muelle.
Para ello, el equipo contó con el apoyo de la Armada de Chile y de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), que facilitó el traslado y la instalación de los sensores en terreno.
Desde el proyecto destacan que comprender la estructura de la dorsal de Juan Fernández no solo tiene valor científico, sino que también podría aportar a mejorar la comprensión de futuros escenarios sísmicos en el país.