Estudian el impacto del ejercicio y el sedentarismo en la perimenopausia de mujeres chilenas
Tiempo de lectura: 2 minutos La investigación, desarrollada por la U. Mayor, analiza si una mejor capacidad cardiorrespiratoria y muscular, junto con una buena salud mental, se relacionan con una menor sintomatología y una mejor calidad de vida en esta etapa.
La perimenopausia representa una fase de transición caracterizada por cambios hormonales que pueden desencadenar fatiga, alteración del sueño, falta de concentración y cambios de ánimo.
En este contexto, y frente al acelerado envejecimiento de la población chilena, un grupo de científicos busca determinar cómo los hábitos de vida saludable pueden reducir la sintomatología y mitigar los riesgos cardiometabólicos en esta etapa.
El proyecto está liderado por el Laboratorio de Actividad Física, Ejercicio y Salud de la Universidad Mayor y busca evaluar a voluntarias chilenas de entre 40 y 55 años, con el fin de generar la primera evidencia científica local de gran escala en esta materia.
Evaluación metabólica
Para medir la condición física, las participantes se someten a pruebas de calorimetría, que permite determinar si el organismo utiliza grasas o carbohidratos como sustrato energético estando en reposo.
A esto se suma la capacidad máxima para movilizar oxígeno durante el ejercicio, un indicador de la condición cardiorrespiratoria y la fuerza muscular que permiten estudiar su relación con factores de riesgo cardiovascular y metabólico. Además, las voluntarias utilizan dispositivos de monitoreo (acelerómetros), durante una semana, para registrar los niveles reales de actividad física, la calidad del descanso nocturno y las horas de sedentarismo.
«Nos preguntamos si había ciertas condiciones del estilo de vida que pudieran hacer que esta etapa se viviera de manera diferente. Nos hemos encontrado con mujeres que van varios días al gimnasio, pero que pasan mucho tiempo sentadas, y ese tiempo de gimnasio no compensa el daño a la salud del tiempo prolongado en sedentarismo», explica la Dra. Johana Soto, académica de la Universidad Mayor y líder de la investigación.
Convocatoria abierta
A diferencia de los diagnósticos tradicionales enfocados en los niveles hormonales, la investigación centra su atención en la vivencia directa y en los síntomas de las participantes.
«Chile está envejeciendo y cada vez vamos teniendo más mujeres entre los 40 y 55 años. Como científicos tenemos que tener las respuestas que este grupo necesita para mejorar su calidad de vida», concluye la Dra. Soto.
El estudio se encuentra en pleno proceso de reclutamiento para incorporar a nuevas voluntarias que busquen conocer su estado de salud cardiorrespiratorio y contribuir al desarrollo de políticas preventivas en el país.
Las interesadas en sumarse al proyecto pueden contactarse directamente con el equipo investigador a través del teléfono +56966150153 o inscribirse en este link.