Investigadores CATA reconstruyeron la vida azarosa de una galaxia en declive
Tiempo de lectura: 2 minutos Identificando tres procesos ocurridos a través de mil millones de años, lograron dilucidar las razones detrás de la extravagante morfología de la enana NGC 1427A.
Un estudio realizado por investigadores del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA) logró reconstruir la historia de una galaxia enana cuya extravagante morfología intrigó por décadas a la comunidad científica.
Ubicada en el cúmulo de Fornax, a unos 55 millones de años luz de la Tierra, NGC 1427A tiene una conformación irregular, con largas colas de material y zonas de formación estelar descentradas. Hasta ahora, ninguna hipótesis había logrado explicar por completo el origen de estas características.
A lo largo de los años se propusieron distintas hipótesis, como una colisión entre dos galaxias enanas o el efecto de las mareas gravitacionales del cúmulo. El estudio del CATA, publicado en Astronomy & Astrophysics (A&A), muestra que varias de esas explicaciones tenían parte de razón, pero ninguna bastaba por sí sola: se requirió concebir la combinación de tres procesos diferentes, y ocurridos en distintas escalas de tiempo.
Tres etapas
Uno de estos procesos ocurre en la actualidad: mientras NGC 1427A avanza a través del gas caliente que llena el cúmulo, se genera una especie de «viento» que poco a poco arranca su gas frío.
Antes de eso, hace 30 y 100 millones de años, la galaxia tuvo un encuentro cercano con otra galaxia enana que alteró su gas, polvo y estrellas.
Y si se mira aún más atrás, los astrónomos encontraron evidencia de que, durante los últimos mil millones de años, otras galaxias también la perturbaron. Es resumen: su azarosa forma delata una evolución marcada por sucesivas interacciones.
«Nuestra visión multifase demuestra que las distintas componentes de la galaxia -o sea, estrellas, gas neutro e ionizado y polvo- guardan memoria de eventos diferentes en escalas de tiempo distintas. Las estrellas viejas recuerdan la caída al cúmulo hace miles de millones de años; la cola de hidrógeno neutro registra una perturbación de hace algunos cientos de millones de años; y la formación estelar ultravioleta delata un encuentro cercano hace apenas 30-100 millones de años. Sólo leyendo todos esos relojes a la vez se entiende la transformación completa», explica Thomas Puzia, investigador Principal de CATA y académico de la Pontificia Universidad Católica.
Una galaxia en fase otoñal
NGC 1427A está entrando hoy en una fase de quenching o de apagado, en que disminuye progresivamente su capacidad de formar nuevas estrellas. Hace 30 o 40 millones de años, experimentó un intenso episodio de formación, pero su fertilidad se encuentra actualmente en declive.
Las galaxias enanas son las más abundantes del Universo. Sin embargo, la mayoría de las que se han estudiado en detalle están en el vecindario de la Vía Láctea y de Andrómeda. Como las fases de transformación que atraviesan son breves y difíciles de captar, el equipo investigador propone que NGC 1427A se convierta en un caso de referencia para estudiar cómo el entorno de un cúmulo transforma estos sistemas.