Carolina Silva: La ingeniera que une robótica e ilustración para visibilizar a mujeres en la ciencia
Tiempo de lectura: 3 minutos La ingeniera mecatrónica y estudiante de doctorado en Ingeniería Mecánica creó «La Mapache Azul», un proyecto que utiliza el diseño para rescatar la historia de pioneras como Ada Lovelace y transformar la estética tradicional de la tecnología.
Carolina Silva es una profesional que desafía las etiquetas. De origen boliviano y radicada en Chile hace nueve años, ha logrado fusionar dos mundos que suelen presentarse como opuestos: la ingeniería mecatrónica y la ilustración. Como estudiante de Doctorado en Ingeniería Mecánica de la Universidad de Chile, su investigación se centra en la robótica blanda, una disciplina que busca desarrollar robots con materiales flexibles. Sin embargo, su impacto va más allá de los laboratorios, llegando a escritorios y salas de clases a través de su emprendimiento La Mapache Azul.
Desde pequeña, Silva creció entre piezas de LEGO y herramientas, incentivada por un entorno familiar que fomentaba la curiosidad científica. Aunque estuvo a punto de estudiar economía, se decidió por la mecatrónica, decisión que hoy complementa con su talento para el dibujo.
«Hoy en día no me arrepiento de mi carrera, pero me hubiera gustado estudiar diseño o artes en paralelo«, comenta la investigadora, quien ha encontrado la forma de integrar ambas pasiones en su trabajo diario.

Romper con la estética industrial
En el ámbito académico, Carolina Silva busca demostrar que la ingeniería no tiene por qué ser «industrial y gris». En su Doctorado, aplica criterios de diseño y estética en la creación de dispositivos de robótica blanda. Sus proyectos no solo buscan funcionalidad técnica, sino también una identidad visual clara y atractiva. Esta visión la ha llevado a ser aceptada en congresos internacionales, como el IEEE RoboSoft en Japón.
Su capacidad para comunicar ideas complejas a través de lo visual se manifiesta en la creación de logotipos para laboratorios tecnológicos, pósteres científicos e incluso dispositivos «random» que mezclan utilidad y ternura, como un ratón animatrónico o un temporizador para el método Pomodoro con forma de cebolla. «Disfruto mucho ver las cosas bonitas y con personalidad; me hace muy feliz aplicar el estilo gráfico para explicar ideas de forma más clara», explica la ingeniera.

Un puente entre las pioneras STEM y nuevas generaciones
El proyecto más personal de Silva nació en 2020 bajo el nombre de La Mapache Azul. A través de stickers, libretas y planners, la ilustradora busca visibilizar las historias de mujeres fundamentales en la historia de la ciencia, como Marie Curie, Hedy Lamarr, Hipatia y, especialmente, Ada Lovelace, la primera programadora de la historia.
Para Carolina, el objetivo es generar una conversación sobre el rol femenino en las áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). «Cuando alguien ve un cuaderno y pregunta ‘¿quién es ella?’, ahí empieza la conversación y se da a conocer la historia de estas mujeres increíbles», señala. Su ilustración de una «chica maker» en su taller se ha convertido en un símbolo para muchas estudiantes que buscan referentes con los cuales identificarse.
La trayectoria de Silva en la divulgación científica comenzó en 2015 con viñetas digitales como «Electrónica Así», donde utilizaba el humor y los memes para explicar conceptos técnicos. Hoy, desde su plataforma en Instagram y sus investigaciones doctorales, promueve una filosofía integradora: que la tecnología es una herramienta clave que puede —y debe— mezclarse con la creatividad y el arte para construir un futuro más diverso e inspirador.
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