Técnica Miyawaki en Pedro Aguirre Cerda: Un nuevo bosque de bolsillo para combatir el calor en Santiago
Tiempo de lectura: 2 minutos Mediante el método japonés Miyawaki, se plantarán 2.550 especies nativas en una escuela para crear un ecosistema de rápido crecimiento que busca reducir la temperatura y la contaminación.
Este viernes 18 de julio, el patio de la Escuela Consolidada Dávila en Pedro Aguirre Cerda se transformará en el epicentro de un compromiso verde. La comunidad estudiantil, desde kínder hasta IV° medio, participará en la plantación del primer Bosque Miyawaki de la comuna, un proyecto que llenará de vida un terreno de 1.000 m² con 2.550 plantas nativas de bajo consumo hídrico.
Esta iniciativa forma parte del programa «Bosques de Bolsillo» del Gobierno de Santiago, ejecutado por la Corporación Cultiva. El proyecto busca reforestar 33 comunas de la Región Metropolitana, abordando el grave déficit de áreas verdes en zonas críticas. Pedro Aguirre Cerda, según datos del Sistema de Indicadores y Estándares del Desarrollo Urbano (SIEDU), es la cuarta comuna con menor arbolado de la región, con apenas un 5% de cobertura verde.
Un bosque que crece diez veces más rápido
La clave de este proyecto radica en la técnica Miyawaki, un método de reforestación que imita los procesos de un bosque nativo para acelerar su desarrollo. A diferencia de las plantaciones tradicionales, este sistema destaca por su alta densidad y diversidad, combinando árboles, arbustos, hierbas y trepadoras que colaboran entre sí. Se siembran sobre un suelo enriquecido con microorganismos, generando un ecosistema saludable que, según los expertos, crece diez veces más rápido que uno convencional.
«Hay que disminuir la temperatura de la ciudad y esta es una de las acciones concretas que estamos realizando. Este programa nos permite adelantar los beneficios de los árboles sin tener que esperar 10 o 20 años. En pocos meses se pueden ver los beneficios, como reducir la temperatura ambiente, y en un año el bosque ya alcanza su crecimiento esperado», explica el director ejecutivo de Corporación Cultiva, Matías Herceg.
Ciencia y comunidad contra las «islas de calor»
La creación de estos «bosques de bolsillo» responde a una necesidad urgente. «Este programa surge como una medida concreta frente a la urgente necesidad de bajar la temperatura en la ciudad», afirma el Gobernador de Santiago, Claudio Orrego. Se ha demostrado que la vegetación y la sombra de los árboles pueden disminuir la sensación térmica en más de 7°C, un factor clave para combatir las «islas de calor» urbanas.
Además del impacto climático, el gobernador destaca los beneficios para la salud mental, ya que el contacto con la naturaleza se asocia a menores niveles de ansiedad y depresión. El programa no deja nada al azar: contará con un sistema de monitoreo científico a través de sensores que medirán variables como la temperatura, la humedad, el aumento de polinizadores, aves y la actividad fúngica en el sustrato del suelo.
La iniciativa también se distingue por su fuerte componente comunitario, involucrando a los vecinos desde la identificación de sus necesidades y el diseño del espacio hasta la selección de las especies nativas que, mucho antes del desarrollo urbano, poblaron originalmente la comuna.