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Científicos chilenos buscan descifrar el sistema de «biocomputación» de bacterias marinas

Científicos chilenos buscan descifrar el sistema de «biocomputación» de bacterias marinas
Créditos: UV.

Cooperativa Ciencia,

Tiempo de lectura: 2 minutos Un equipo interdisciplinario de la Universidad de Valparaíso estudia a la bacteria Cobetia marina para comprender cómo su regulación génica permite respuestas ultraeficientes ante condiciones extremas.

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Investigadores de la Universidad de Valparaíso (UV) lideran el proyecto «Fondecyt Exploración», una investigación que busca comprender cómo la vida microbiana ha logrado sobrevivir a transformaciones planetarias profundas y evitar la extinción mediante sistemas de procesamiento de información de alta complejidad.

El estudio, encabezado por el biólogo e investigador del Centro de Micro-Bioinnovación (CMBi), Alejandro Dinamarca, propone entender la regulación de los genes no solo como un proceso biológico, sino como una forma de biocomputación extremadamente eficiente.

El proyecto se centra en la «Cobetia marina», una bacteria indígena aislada hace dos décadas en la zona de Montemar, Viña del Mar. Este microorganismo ha demostrado ser un modelo excepcional debido a su extrema resiliencia: puede mantenerse metabólicamente activa en rangos de temperatura que van desde los 0 hasta los 42 grados Celsius y soportar amplias variaciones de pH.

«Lo que buscamos es comprender cómo las bacterias han utilizado estos mecanismos de regulación de la expresión génica para luego trasladar ese conocimiento y explorar cómo podrían ayudarnos a entender las próximas etapas de la evolución humana«, explica el Dr. Dinamarca. Según el investigador, este proceso funciona como una «súper computadora sin cerebro», capaz de tomar decisiones inteligentes ante condiciones adversas.

De la microbiología al desarrollo de la IA

Esta capacidad de las bacterias para ajustar su comportamiento colectivo y resguardar información esencial frente a escenarios límite es lo que los científicos denominan biocomputación. Se trata de una forma de procesar información que ha permitido a estos organismos habitar la Tierra por más de 3.900 millones de años, impulsando cambios como la fotosíntesis oxigénica y la fijación de nitrógeno.

Al entender cómo el sistema global de regulación génica actúa como un procesador de datos biológico, los investigadores proponen que estos modelos pueden inspirar la próxima generación de algoritmos computacionales y sistemas basados en silicio.

La investigación plantea una nueva noción de inteligencia: una que no requiere de un sistema nervioso central. Al evidenciar conductas inteligentes en organismos unicelulares, el equipo de la UV abre un debate sobre la adaptabilidad en el espacio cibernético y el uso eficiente de la energía.

«Muchos avances en inteligencia artificial y computación avanzada se inspiran en sistemas biológicos porque ofrecen modelos robustos, confiables y eficientes», señala Dinamarca.


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