El desafío de Chile para convertirse en un refugio seguro para las ballenas
Tiempo de lectura: 2 minutos Colisiones con embarcaciones y enmallamientos son las principales causas de muerte de estos cetáceos en su tránsito por Chile.
En el marco del Día Mundial de las Ballenas, la mirada científica se posa sobre las costas chilenas, un territorio que funciona como una carretera azul para los gigantes del océano. Chile conecta las rutas reproductivas del Pacífico tropical con las ricas zonas de alimentación en la Patagonia y la Antártica, convirtiéndose en un eslabón para la supervivencia de especies emblemáticas.
Las ballenas son consideradas como los «árboles del mar«: fertilizan los océanos y capturan grandes cantidades de carbono en sus cuerpos, lo que las sitúa como aliadas en la lucha contra el cambio climático.
Fenómenos como la corriente de Humboldt y la surgencia costera permiten que aguas ricas en nutrientes asciendan a la superficie, creando un banquete de krill y pequeños crustáceos. Es esta abundancia la que atrae a la ballena azul, la jorobada, la sei y la franca austral a puntos como el Golfo Corcovado, el Parque Marino Francisco Coloane y el Archipiélago de Humboldt.
Ciencia y justicia: El camino hacia una protección real
Un estudio publicado en 2025 en la revista Marine Policy reveló que Chile registra la mayor tasa de mortalidad de ballenas por causa de colisiones con embarcaciones, con un 28% de las muertes de ballenas atribuidas a esa razón, seguido por enmallamientos (7%) y depredación natural (3%).
«Nos parece que es grave que, conociendo esta realidad, algunas autoridades continúen defendiendo y apoyando proyectos que pueden poner en mayor riesgo el hábitat y rutas migratorias tanto de estos cetáceos como de cientos de otras especies, como ocurre en el caso de Dominga«, advierte Silvana Espinosa, experta en Ecosistemas y Clima de Greenpeace.
«Desarrollar un proyecto minero portuario podría amenazar gravemente su tránsito por esta zona (el Archipiélago de Humboldt), un hotspot de la biodiversidad por sus particulares características que lo convierten en un paraíso para las especies marinas y costeras» agrega.