Recuperación de la ballena jorobada cambia su comportamiento reproductivo
Tiempo de lectura: 2 minutos Tras décadas de recuperación poblacional, los machos más viejos de ballenas jorobadas tienen mayor éxito reproductivo que los jóvenes, lo que modifica la dinámica de competencia y apareamiento.
La población de la Ballena jorobada comienza a recuperarse tras siglos de caza comercial, pero ese repunte no solo impacta en el número de individuos. También está transformando su comportamiento, la competencia entre macho y las dinámicas de reproducción.
Un estudio de la Universidad de St Andrews, publicado en la revista Current Biology, analizó casi dos décadas de datos sobre ballenas que se reproducen en Nueva Caledonia, en el Pacífico Sur. El equipo examinó cambios en la estructura etaria, el comportamiento y la paternidad de los machos.
Durante los primeros años posteriores al fin de la caza comercial, la población estaba dominada por machos jóvenes. Con el tiempo, esa distribución evolucionó hacia un equilibrio entre ejemplares jóvenes y mayores.
Machos experimentados, mayor éxito
Como nunca se ha observado a las ballenas jorobadas apareándose a en estado salvaje, la identidad de los padres eran en gran medida desconocida. Para resolverlo, los investigadores utilizaron análisis genéticos y un reloj molecular epigenético que permitió estimar la edad de cada ejemplar a partir de pequeñas muestras de piel.
Los resultados muestran que, a medida que la población se recuperó, aumentó la presencia de machos mayores que cantaban, acompañaban hembras y lograban engendrar más crías que los jóvenes.
Los científicos sugieren que los machos necesitan tiempo para perfeccionar sus complejos cantos, considerados entre los más elaborados del reino animal, y sus tácticas competitivas. Esa experiencia les otorgaría una ventaja clara en contextos donde también se registran intensas disputas físicas por las hembras.
Poblaciones en recuperación
El crecimiento poblacional también podría influir en la selección femenina. Con más opciones disponibles, las hembras podrían volverse más selectivas, favoreciendo a machos con mejores desempeños o rasgos más atractivos.
El estudio subraya la importancia de monitorear poblaciones en recuperación. Además, advierte que gran parte del conocimiento científico proviene de escenarios ya alterados por la explotación humana, lo que limita la comprensión de cómo serían estas dinámicas en poblaciones históricamente no intervenidas.