Estudio en Concepción revela falta de conocimiento sobre especies locales
Tiempo de lectura: 2 minutos Una investigación advierte que la desconexión con la naturaleza y las brechas generacionales dificultan la protección de ecosistemas en uno de los puntos biológicos más importantes del país.
En un escenario donde la urbanización y el cambio de uso de suelo presionan constantemente los ecosistemas, saber identificar la fauna y flora local no es solo un ejercicio académico, sino una herramienta de supervivencia para el medio ambiente. Sin embargo, un estudio realizado en la Provincia de Concepción reveló que gran parte de la población desconoce las especies con las que convive.
La investigación fue liderada por Carolina Hidalgo, candidata a doctora en Ciencias con mención en Biodiversidad y Biorecursos de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), junto al Dr. Iván Hinojosa. El trabajo, publicado en la revista científica Diversity, analiza cómo el vínculo con el entorno influye directamente en la capacidad de conservación.
La Provincia de Concepción forma parte de un hotspot de biodiversidad global, un área con una riqueza biológica excepcional pero bajo amenaza por la actividad humana. A pesar de esta relevancia, el estudio, que encuestó a más de 230 personas de entre 21 y 83 años, evidenció que el conocimiento no es uniforme.
Un «hotspot» bajo presión
Uno de los hallazgos más relevantes es la brecha según la ocupación de los consultados. Aquellas personas cuyas labores o actividades recreativas están ligadas directamente a la naturaleza presentaron un reconocimiento de especies un 21% mayor que el resto de la población.
Para Carolina Hidalgo, estos datos son clave: «La conservación es una responsabilidad compartida, no exclusiva de personas con ocupaciones ligadas a la naturaleza. Conocer las especies facilita la comprensión de su relación con los ecosistemas que habitan», explica la investigadora. Durante el cuestionario, los participantes debieron identificar 14 especies emblemáticas, como el chungungo (nutria de mar), el escarabajo madre de la culebra, el cangrejo de río y el avellano chileno.
Brechas generacionales y el riesgo de la desinformación
El estudio también detectó un cambio cultural en la relación con el entorno. Las personas mayores demostraron una mayor capacidad para identificar especies con valor alimentario o utilitario en comparación con los adultos jóvenes. Este fenómeno sugiere una pérdida de saberes tradicionales y una transformación en las prácticas culturales que históricamente unían a las comunidades con su paisaje natural.
Este desconocimiento tiene consecuencias prácticas y negativas para la biodiversidad local. Según la investigación, la falta de información se traduce a menudo en conductas perjudiciales, como la liberación de especies exóticas invasoras o la tenencia irresponsable de mascotas en zonas costeras, lo que afecta gravemente a especies vulnerables como el ave playera pilpilén.
«Si las personas no conocen las especies ni el rol que cumplen, es difícil que puedan relacionarse de manera adecuada con el entorno o tomar decisiones que favorezcan su cuidado», advierte Hidalgo.