Parque Bicentenario se convierte en el primer espacio de Chile en cumplir con la nueva norma de emisión lumínica
Tiempo de lectura: 2 minutos El recinto de Vitacura se convirtió en el primero del país en implementar luminarias que cumplen con la nueva normativa ambiental, reduciendo la contaminación lumínica y mejorando la eficiencia energética.
El Parque Bicentenario se transformó en el primer espacio público de Chile en contar con un sistema de iluminación ajustado al nuevo Decreto Supremo N°1 del Ministerio del Medio Ambiente, cuya entrada en vigencia está prevista para octubre de 2026. La iniciativa busca reducir la contaminación lumínica, mejorar la eficiencia energética y resguardar tanto la biodiversidad como la salud de las personas.
El proyecto contempló el recambio y ampliación del alumbrado, pasando de 304 a 608 luminarias, lo que permitió duplicar la cobertura y eliminar zonas de penumbra. Además, se incorporó tecnología que reduce la emisión de luz azul y se disminuyó la temperatura de color de 4.000 a 2.200 Kelvin, generando una iluminación más cálida y menos invasiva.
«Es un gran avance en el cuidado de nuestros cielos oscuros. La norma lumínica es la principal herramienta que tenemos para la protección de los cielos oscuros y también de la salud de las personas y la biodiversidad», comentó Daniela González, directora ejecutiva de Fundación Cielos de Chile.
Un avance para la biodiversidad y los cielos oscuros
Las nuevas luminarias fueron diseñadas para dirigir la luz hacia el suelo, evitando su dispersión hacia el cielo y contribuyendo a la protección de los cielos nocturnos. Además, responden a estándares que buscan reducir el impacto en los ciclos biológicos de las personas y otras especies.
«Con esta norma lo que vamos a conseguir es impactar muy positivamente en la biodiversidad del parque, en la salud de las personas, en especial de los niños, manteniendo sus ciclos circadianos y además vamos a contribuir un poquito a mantener la calidad de los excelentes cielos que tiene Chile«, explicó Itziar de Gregorio, representante de ESO en Chile.
Un modelo pionero en iluminación pública
El proyecto fue impulsado por el Departamento de Alumbrado Público municipal, cuyos profesionales se adelantaron a los cambios regulatorios tras especializarse en diseño de iluminación. La iniciativa también se extendió a otros sectores de la comuna, alcanzando un total de 739 luminarias que cumplen con la normativa.
A esto se suma el impacto que este tipo de tecnología tiene en la relación con el entorno nocturno y el uso del espacio público. «Este tipo de iluminación, que cumple con la temperatura del color, la posición de las luminarias y en donde no hay emisión al hemisferio superior, nos permite recuperar no solamente un espacio público de noche, sino que también volver a conectarnos con nuestro paisaje nocturno«, indicó Daniela González.