Hallazgo inédito: Descubren ranita de Darwin de color azul en reserva de la Patagonia
Tiempo de lectura: 2 minutos Un equipo de investigación documentó en la Región de Aysén un ejemplar macho de ranita de Darwin con patrones de color azul, una condición nunca antes registrada en más de una década de monitoreo.
La ranita de Darwin (Rhinoderma darwinii) es uno de los anfibios más emblemáticos y singulares de los bosques templados de Chile y Argentina, conocida principalmente por su coloración verde o café y su extraordinario método de crianza: la neomelia, donde el macho incuba a sus renacuajos dentro de su saco vocal.
Un reciente hallazgo en la Reserva Elemental Melimoyu, en la Patagonia, registró por primera vez un individuo con una inusual pigmentación azul.
El descubrimiento fue realizado por Jaime Beltrand, fotógrafo y educador ambiental, durante una jornada de trabajo de campo. «Al acercarme, me di cuenta de que era una ranita de Darwin única, con patrones de colores azules nunca antes vistos durante 12 años de investigación de nuestra organización», relata Beltrand. El ejemplar, un macho de 1,83 gramos y 27,01 mm de largo, fue encontrado además en pleno proceso reproductivo, portando aproximadamente cuatro larvas en su saco vocal.
Un hallazgo único tras 12 años de monitoreo
Beltrand fotografió al ejemplar en su hábitat antes de liberarlo, asegurando que el estrés del animal fuera mínimo. Este registro fotográfico se ha transformado ahora en un insumo clave para la ciencia y la conservación.
Según datos de la ONG Ranita de Darwin, tras más de una década de estudios sistemáticos de las poblaciones, nunca se había observado una variación cromática de este tipo. La importancia del descubrimiento radica en que permite conocer mejor la variabilidad fenotípica de una especie que hoy se encuentra bajo amenaza debido a la pérdida de hábitat y enfermedades emergentes.
La explicación científica detrás del color azul
¿Cómo es posible que una rana tradicionalmente verde presente tonalidades azules? Andrés Valenzuela, presidente de la ONG Ranita de Darwin, explica que este fenómeno suele estar relacionado con una anomalía en los pigmentos de la piel conocida como hipoxantismo.
«En muchas ranas, el color verde se produce por la interacción entre pigmentos amarillos y células de la piel que reflejan la luz. Cuando esos pigmentos amarillos disminuyen o están ausentes, puede hacerse visible una coloración azul», detalla Valenzuela. El hecho de que el individuo encontrado en Melimoyu aún conserve zonas verdes sugiere una reducción parcial de dicha pigmentación.
Pero esta coloración no parecería estar vinculada a una patología. El animal fue recapturado meses después en perfectas condiciones de salud, manteniendo su tono azulado. «Esto hace menos probable que sea un cambio pasajero por estrés o enfermedad, y abre la posibilidad de que sea una característica genética o del desarrollo«, añade el experto. De confirmarse una base genética heredable, en el futuro podrían aparecer nuevos individuos con esta coloración en la zona.