Cámara trampa registra a vizcacha patagónica disfrutando de un baño de tierra en Cochamó
Tiempo de lectura: 2 minutos Investigadores de Puelo Patagonia captaron por primera vez baños de polvo en la especie dentro de la futura Área Protegida Puchegüín, aportando datos clave sobre su comportamiento social.
Un inédito registro audiovisual obtenido por la organización Puelo Patagonia aportó valiosos antecedentes sobre la ecología y comportamiento de la vizcacha de la Patagonia (Lagidium wolffsohni).
Una cámara trampa instalada en la ladera sur del Valle Cochamó, dentro de la futura Área Protegida Puchegüín, en la Región de Los Lagos, captó a un ejemplar revolcándose repetidamente en un sector de tierra.
Este comportamiento, conocido como baño de polvo, ocurre en sitios específicos denominados revolcaderos. De este modo, la evidencia sugiere que estos puntos de encuentro permitirían la identificación de olores entre individuos de una misma colonia, favoreciendo la cohesión del grupo familiar, además de contribuir a la higiene del pelaje y al control de parásitos.
Una especie amenazada
La vizcacha de la Patagonia está clasificada como Vulnerable en Chile, mientras que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la mantiene en la categoría de Datos Insuficientes. Un estudio científico confirmó su presencia en Cochamó en 2023 y la publicó en la revista Gayana en 2024. Este registro amplió la distribución geográfica de la especie hacia el norte, pues las investigaciones anteriores solo la ubicaban en Aysén y Magallanes.
Actualmente, investigadores han detectado al roedor en seis sectores distintos del valle y han observado la presencia de crías, lo que ratifica la reproducción de la población local.
«En estos tres años, la vizcacha se ha transformado en una especie bandera para nuestro trabajo de investigación en Cochamó. Cada nuevo sector donde la encontramos nos entrega más información sobre su distribución y, al mismo tiempo, nos muestra cuánto queda todavía por conocer», explicó Guillermo Sapaj, director de Conservación de Puelo Patagonia.
Conservación participativa
Los datos recopilados están siendo integrados directamente en el Plan de Conservación de la futura Área Protegida Puchegüín, una iniciativa participativa que abarca 133 mil hectáreas. Este instrumento prioriza el resguardo de los ecosistemas verticales del Batolito Norpatagónico, constituidos por imponentes paredes de granito que sirven de hábitat para la vizcacha, el cóndor y la vegetación de acantilado.
El proyecto promueve un modelo de coexistencia que combina la protección biológica con las actividades tradicionales de las comunidades locales y la práctica del escalado.
«Nosotros queremos promover la convivencia de estos dos mundos. Para eso necesitamos seguir generando conocimiento y construir en conjunto medidas de manejo que permitan proteger a especies como la vizcacha y, al mismo tiempo, mantener actividades históricas que forman parte de la identidad de este lugar», enfatizó Sapaj.
La investigación en Cochamó adquiere especial relevancia luego de que estudios en Argentina reclasificaran a la especie como En Peligro, consolidando a Puchegüín como un refugio estratégico para la resiliencia de la fauna patagónica.