Neurocientífico Mariano Sigman en Congreso Futuro: «Las redes sociales son un fentanilo digital»
Tiempo de lectura: 2 minutos En la jornada inaugural del evento de divulgación, el neurocientífico argentino analizó cómo los algoritmos y la hiperconexión están transformando la identidad y la capacidad de decidir.
El inicio de Congreso Futuro 2026 trajo consigo una reflexión sobre cómo las redes sociales están reconfigurando la construcción de identidades. Bajo el bloque «Relaciones en la hiperconexión», el neurocientífico Mariano Sigman, PhD en Neurociencia por la Universidad Rockefeller, se adentró en la neurobiología de las decisiones y lanzó una advertencia sobre el impacto de las plataformas digitales en el cerebro humano.
Sigman comenzó planteando una interrogante que ha desvelado a científicos y filósofos por siglos: el libre albedrío. Citando los experimentos del fisiólogo Benjamin Libet realizados hace 50 años, el experto explicó que la ciencia ha detectado actividad cerebral previa a la toma consciente de una decisión. «¿Tenemos realmente la potestad de decidir algo en primera persona?», cuestionó. Aunque la respuesta definitiva aún es esquiva, Sigman defendió la necesidad de vivir como si el libre albedrío existiera, pues es la base de la identidad, el esfuerzo y la voluntad de ayudar a otros.
Uno de los puntos centrales de la ponencia fue el recorrido histórico sobre cómo las herramientas tecnológicas han moldeado la forma en que pensamos. Sigman rescató la teoría de Julian Jaynes, quien sugería que hace 3.000 años los seres humanos no poseían la misma conciencia actual, sino que obedecían «voces» externas que atribuían a deidades, un fenómeno que Jaynes comparaba con una estructura mental cercana a la esquizofrenia.
La gran revolución que cambió este paradigma fue la invención de la escritura. «Las ideas de golpe adquirían solidez. El ver las historias dentro de un espejo permite aferrarnos a ellas y entender que esas ideas son nuestras», señaló el neurocientífico.
Sigman recordó la máxima de Marshall McLuhan, «el medio es el mensaje», para explicar que las herramientas de comunicación no solo transmiten información, sino que alteran nuestra arquitectura mental. Hoy, esa arquitectura está siendo fragmentada por el ecosistema digital, donde se deja el «yo» monolítico y se pasa a un «consorcio de multitudes» que se expresa de forma distinta en cada red social.
El algoritmo y la amenaza del «fentanilo digital»
La crítica de Sigman se centró en la evolución de las redes sociales y el paso de plataformas de elección a plataformas de predicción algorítmica. Según el experto, existe una brecha entre el «yo aspiracional» —lo que se quiere ser— y el yo que declama por las plataformas tecnológicas lo que le gustaría. Mientras que en los inicios de internet el usuario elegía activamente qué ver, plataformas como TikTok han roto ese contrato, explica el filósofo.
«TikTok se da cuenta de que no importa lo que yo declare que quiero; lo que importa es lo que ellos saben que me puede gustar», advirtió. Para Sigman, esto representa una usurpación de la autonomía. «En el cerebro, las redes sociales son indistinguibles de las drogas. Nos usurpan el deseo, la necesidad de cuidarnos, nuestro propio libre albedrío. Las redes sociales son fentanilo digital y nosotros somos zombies de ese fentanilo».
Finalmente, el investigador hizo un llamado a recuperar la soberanía sobre la identidad y a valorar lo real por sobre lo superfluo. «Podemos elegir no conectarnos, trabajar, pero ejercer el que yo creo que es el más importante de nuestros derechos: elegir quién queremos ser», concluyó.
La XV versión de Congreso Futuro continuará con actividades hasta este sábado 17 de enero. Las charlas cuentan con transmisiones vía streaming y las entradas para asistir de forma presencial son gratuitas, previa inscripción en el sitio web oficial congresofuturo.cl.