Tecnología satelital seguirá al pitotoy chico en su migración de 15 mil kilómetros
Tiempo de lectura: 2 minutos Por primera vez en las regiones de Valparaíso y el Biobío, una investigación científica utilizará tecnología para monitorear las rutas del pitotoy chico (Tringa flavipes).
El pitotoy chico es una emblemática ave playera, reconocible por sus finas y largas patas amarillas junto a un pico recto y estilizado. Durante el verano boreal, la especie nidifica y se reproduce en las tundras y bosques del Ártico, abarcando territorios de Alaska y el norte de Canadá. Al término de este ciclo, emprende una de las travesías más extremas del reino animal: vuela hacia el sur cruzando Norteamérica, el golfo de México y gran parte de Sudamérica hasta alcanzar Chile, donde se distribuye desde Arica hasta Tierra del Fuego.
Para descifrar los misterios de este recorrido intercontinental, el programa «Aves sin Fronteras» —impulsado de manera conjunta por Fundación Cosmos y National Audubon Society— puso en marcha un monitoreo en el Santuario de la Naturaleza Humedal Río Maipo (Región de Valparaíso) y Penco (Región del Biobío).
La iniciativa contempla equipar a 40 individuos de pitotoy chico durante los próximos dos años con diminutos radiotransmisores diseñados especialmente para no interferir en su vuelo ni alterar sus conductas naturales. El despliegue contempla marcar a 20 aves durante el primer año (10 en el Humedal Río Maipo y 10 en Penco) y a otras 20 durante el segundo periodo.
Una red global de rastreo para la fauna silvestre
Estos dispositivos emiten una señal única y constante que es captada automáticamente por las estaciones receptoras del Sistema de Rastreo de Fauna Silvestre Motus cada vez que el ave cruza su rango de alcance. El Santuario de la Naturaleza Humedal Río Maipo ya cuenta con una antena activa, y el proyecto sumará una nueva estación en Penco.
Con esta incorporación, la red Motus amplía su cobertura en Chile —que actualmente cuenta con 11 estaciones—, conectando los registros locales a una infraestructura internacional integrada por más de 200 antenas en América Latina y más de 2.500 distribuidas en todo el hemisferio occidental. Esta interconexión permitirá registrar en tiempo real los puntos de descanso, alimentación y tránsito del ave a lo largo de América.
Conservación a escala continental
La información recabada aportará evidencia para comprender cómo el pitotoy chico utiliza los ecosistemas costeros chilenos y qué sitios deben protegerse bajo estándares internacionales para asegurar la supervivencia de la especie.
Al respecto, Diego Urrejola, director ejecutivo de Fundación Cosmos, subrayó la trascendencia de abordar la conservación desde una mirada global: «Las aves migratorias son una expresión muy concreta de cómo la naturaleza está conectada. Su conservación depende de que seamos capaces de mirar los ecosistemas como parte de una red y de trabajar de manera colaborativa para cuidarlos. Iniciativas como esta nos ayudan a avanzar hacia una conservación cada vez más informada y efectiva».
Además del componente técnico y satelital, el programa contempla la realización de talleres de capacitación técnica dirigidos a guardaparques, voluntarios y especialistas locales, junto con la instalación de un panel digital interactivo en el Humedal Río Maipo.