Estudiantes desarrollan innovación deep tech para detectar filtraciones de agua potable
Tiempo de lectura: 2 minutos El proyecto de alumnos de la PUCV aborda uno de los principales desafíos que enfrenta el sistema de distribución de agua potable en Chile: las empresas sanitarias pierden, en promedio, un 32% del agua ya tratada debido a filtraciones.
Un equipo de estudiantes de Ingeniería Civil Informática de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, desarrolló una solución basada en tecnologías deep tech con el objetivo de cambiar el foco en la detección de filtraciones en las redes de agua potable.
La innovación combina sensores de acelerometría y modelos predictivos para identificar microvibraciones asociadas a pérdidas de agua, sin intervenir las redes de distribución.
El proyecto aborda uno de los principales desafíos que enfrenta el sistema de distribución de agua potable en Chile: las empresas sanitarias pierden, en promedio, un 32% del agua ya tratada debido a filtraciones en las redes de distribución secundaria antes de que llegue a los hogares.
La iniciativa a cargo del los alumnos Nikolai Navea, Daniel Miranda, José Lara, Lucas Erazo y José Villamayor, busca contribuir a reducir, a gran escala, el desperdicio de agua, los costos operativos y las pérdidas del recurso hídrico, mediante una alternativa tecnológica orientada a mejorar la eficiencia de los sistemas de distribución.
Solución innovadora
El proyecto surgió tras un proceso de búsqueda y reflexión por parte de los estudiantes, quienes inicialmente evaluaron distintas problemáticas antes de definir una necesidad que planteara un desafío. Fue así como identificaron en la pérdida de agua potable un problema de alcance global particularmente relevante para Chile.
«Necesitábamos plantear una solución deep tech para resolver una problemática de nuestra elección. Ello nos llevó a un problema global: el agua como uno de los recursos naturales más preciados en los últimos tiempos. Creemos firmemente que los recursos hídricos, especialmente en Chile, son cada vez más escasos e importantes”, explicó el estudiante Nikolai Navea.
Lo interesante es que este tipo de procesos creativos que conducen a innovaciones, son parte del avance crítico de la industria para facilitar la toma de decisiones y mejorar la eficiencia operativa de las empresas. “Nuestro objetivo va mucho más allá de un tema económico; buscamos principalmente ayudar a nuestra comunidad y a un país que atraviesa una megasequía. La desertificación avanza a pasos agigantados, por lo que es vital que existan estas tecnologías», afirmó.
Desde las aulas a la industria
Por su parte, la académica Pamela Hermosilla, una de las tutoras del grupo, sostuvo que la generación de estas instancias formativas tiene un valor relevante porque permite que los estudiantes trasciendan los límites de su propia disciplina y apliquen sus conocimientos a problemáticas reales.
“Fomentan que el aprendizaje no termine necesariamente con la aprobación de una asignatura. Cuando un proyecto tiene potencial, estos espacios pueden convertirse en un punto de partida para nuevas etapas de desarrollo, vinculando la formación académica con los ecosistemas de innovación y emprendimiento de la propia Universidad y, eventualmente, con actores externos”, puntualizó la académica.
La propuesta de los estudiantes PUCV es finalista del concurso Desafío Futuro Copec-Avonni, en la categoría “Cambio climático, resiliencia y transición energética”.