Un arcade hecho con piezas recicladas demuestra cómo almacenar energía sin conectarse a la red
Tiempo de lectura: 2 minutos Pantallas y computadores recuperados, baterías de segunda vida y un sistema de gestión energética dieron forma a un videojuego desarrollado en el Centro de Energía UCSC. El proyecto busca mostrar cómo la economía circular puede aplicarse a tecnologías reales.
En el Centro de Energía de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), videojuegos clásicos como Super Nintendo y Atari conviven directamente con conceptos de almacenamiento energético y economía circular.
Un equipo de investigadores diseñó y construyó una máquina arcade utilizando principalmente componentes electrónicos recuperados y baterías de segunda vida, logrando que el sistema funcione de forma completamente autónoma sin depender de la red eléctrica.
La iniciativa busca transformar un diseño clásico de entretenimiento en una demostración práctica de reutilización tecnológica, enseñando cómo los equipos que finalizaron su primer ciclo útil pueden integrarse eficientemente en nuevos productos funcionales.
“Este arcade permite jugar en distintas plataformas, tiene juegos de Super Nintendo, Atari, entre otros. Lo que hicimos dentro del Centro de Energía fue tomar estos diseños clásicos y construir uno exclusivamente con materiales o equipos reciclados”, explica el investigador del Centro de Energía UCSC, Dr. Ricardo Lizana.
De un computador descartado a una nueva máquina
El equipo rescató la pantalla del arcade del Centro de Energía de un computador en desuso y extrajo su procesador de un notebook defectuoso del cual logró reutilizar varias piezas. A ellos se suman baterías recicladas o de segunda vida, encargadas de almacenar la energía que permite mantener funcionando el sistema.
Gracias a ese almacenamiento, la máquina puede operar sin necesidad de permanecer conectada permanentemente a la red eléctrica.
Franco Sandoval lideró al equipo del Centro de Energía que llevó a cabo el proyecto. La iniciativa contó con la colaboración de Felipe Barrera y Esteban Concha en el desarrollo y el área eléctrica, Lucas Quiroz en la Dirección de Innovación, y Martín Castillo con Bruno Osses como colaboradores del Centro.
¿Puede un videojuego enseñar sobre energía?
Más que construir una máquina para jugar, el objetivo fue transformar conceptos habitualmente técnicos en una experiencia fácil de observar y utilizar.
“Desde un inicio esta iniciativa buscó ser una oportunidad de hacer difusión sobre el uso de baterías recicladas de manera entretenida y que permitiera fomentar o demostrar la economía circular”, explica el académico.
La posibilidad de operar de manera aislada es otra de las características que el equipo busca mostrar. Al contar con almacenamiento propio, el dispositivo se puede utilizarse en lugares donde no necesariamente existe una conexión disponible a la red eléctrica.
“Todos los componentes, sobre todo los energéticos y de control del sistema, son equipos reciclados. Materializar todo esto en un arcade permite tener un juego entretenido, dinámico y didáctico para hacer difusión y, al mismo tiempo, demostrar la operación de estos equipos en puntos donde no necesariamente tenemos conexión a la red eléctrica”, agrega el Dr. Ricardo Lizana.
Con esta iniciativa, se busca mostrar que una máquina asociada a videojuegos de otras décadas puede tener una segunda función: mostrar que reutilizar componentes, almacenar energía y operar de manera autónoma también puede explicarse jugando.