Río Hurtado se convierte en la primera comuna certificada por la calidad de sus cielos oscuros
Tiempo de lectura: 2 minutos La localidad de la Región de Coquimbo recibió la distinción oficial de Dark Sky International, reconociendo más de 300 noches despejadas al año y un esfuerzo colectivo de cinco años por erradicar la contaminación lumínica.
La comuna de Río Hurtado, en la región de Coquimbo, recibió su certificación como «Río Hurtado Comunidad Internacional de Cielo Oscuro». Este hito la convierte en el primer territorio comunal íntegro en el mundo en obtener este sello, otorgado por la organización Dark Sky International.
El reconocimiento celebra la transparencia de su atmósfera y el compromiso de sus residentes, observatorios locales y el gobierno municipal con la preservación de la oscuridad como un recurso natural, cultural y científico.
Las características geográficas de Río Hurtado son únicas: una extensión de 160 kilómetros de longitud, y un clima seco y estable que permite contar con más de 300 noches despejadas al año. Esto ha atraído la instalación de centros de investigación y observatorios privados de alto nivel, como Obstech El Sauce y Deep Sky Chile.
Un laboratorio natural para la ciencia y la astrofotografía
Estas instalaciones no solo ofrecen alojamiento remoto para telescopios de todo el mundo, sino que han sido escenario de hallazgos científicos de relevancia internacional.
Un ejemplo de la calidad de sus cielos fue el descubrimiento del cometa interestelar 3I/ATLAS desde uno de los observatorios del valle, un evento que capturó la atención de la comunidad científica global. «Esta certificación es un hito significativo que reconocerá a Río Hurtado como uno de los destinos únicos para la astronomía y el astroturismo en Chile», señaló la alcaldesa de la comuna, Carmen Juana Olivares.
El camino hacia la certificación: Innovación y protección lumínica
Llegar a este reconocimiento internacional fue el resultado de cinco años de trabajo. En el proceso participaron vecinos, científicos, educadores y entidades como la Oficina de Protección de los Cielos de Chile (OPCC) y los observatorios de AURA en la Región de Coquimbo. Juntos, desarrollaron un inventario completo del alumbrado público y ejecutaron proyectos de iluminación sostenible en plazas y edificios públicos.
Un pilar de este logro es la Ordenanza Municipal sobre Contaminación Lumínica, que regula la iluminación exterior en viviendas, comercios y faenas agrícolas. Este plan contempla la sustitución de luminarias por tecnologías de color ámbar y el uso de apantallamiento para evitar la dispersión de luz hacia el firmamento.
Amber Harrison, directora del programa International Dark Sky Places, destacó que este trabajo «no solo protege un paisaje moldeado por más de 10.000 años de historia humana, sino que sienta una base sólida para nuevas certificaciones en todo Chile». Por su parte, la astrofotógrafa Elke Schulz enfatizó que este sello abre las puertas a un astroturismo sostenible, integrando la observación de estrellas con la riqueza paleontológica y arqueológica del valle.