Proyecto busca que los visitantes experimenten el Jardín Botánico UACh desde las alturas
Tiempo de lectura: 2 minutos A través de estructuras de andamiaje temporales, una iniciativa liderada por académicos y estudiantes de la Universidad Austral de Chile busca poner en valor rincones desconocidos y especies epífitas de este pulmón verde de Valdivia.
El Jardín Botánico de la Universidad Austral de Chile (UACh), con sus cerca de 10 hectáreas de biodiversidad a orillas del río Cau-Cau, es uno de los hitos patrimoniales más importantes del sur de Chile. Sin embargo, pese a recibir a más de 50 mil personas al año, gran parte de su riqueza natural permanece oculta a los ojos de los visitantes. Para cambiar esta realidad, el proyecto «Andamiaje: Dispositivos temporales para activar paisajes del Jardín Botánico» busca transformar la forma en que habitamos este espacio.
La iniciativa, liderada por Eric Arentsen, académico del Instituto de Arquitectura y Urbanismo UACh, junto a Andrea Yanine, estudiante del Magíster en Estudios del Paisaje (MEP), se adjudicó recientemente el Fondart Regional 2026 en la línea de Creación Artística. El objetivo es diseñar e instalar dispositivos modulares que permitan a la comunidad explorar perspectivas inéditas del jardín, desde las copas de los árboles hasta la ribera del río.
El proyecto contempla el uso de sistemas estructurales similares al andamiaje industrial, pero aplicados con una sensibilidad arquitectónica y botánica. Estos dispositivos, que serán temporales y desmontables, funcionarán como puntos de observación elevados y recorridos que habilitarán el acceso a sectores hoy invisibilizados.

Estructuras de «andamiaje» para una nueva experiencia del paisaje
Según explican los autores, gran parte del flujo de visitas se concentra actualmente en la zona de acceso, dejando de lado hitos como el Memorial de Hiroshima —que resguarda especies donadas por Japón—, el jardín de la evolución y, especialmente, la vida que ocurre en las alturas.
«El proyecto adquiere relevancia al proponerse visibilizar procesos naturales que muchas veces permanecen ocultos, principalmente porque ocurren en horizontes elevados», destaca Andrea Yanine. La intervención permitirá, por ejemplo, observar de cerca a las especies epífitas (plantas que crecen sobre otros vegetales) y establecer una nueva relación visual con el ecosistema fluvial del río Cau-Cau.

Un tesoro de Valdivia que busca salir de lo invisible
Elegido en 2016 como uno de los «Siete Tesoros del Patrimonio Cultural de Valdivia«, el Jardín Botánico UACh no es solo un centro de investigación científica, sino un pilar de la identidad regional. No obstante, la complejidad de su paisaje requiere de nuevas herramientas para ser comprendido en su totalidad.
El académico Eric Arentsen subraya el valor público de esta intervención: «La arquitectura no se limita a la producción material de un artefacto, sino que cumple la función de propiciar el encuentro y ampliar las posibilidades de percepción del entorno. Estos dispositivos permiten revelar espacios y relaciones con el paisaje que resultarían imposibles de apreciar de otro modo».
El proceso de ejecución contempla una fase de asesoría botánica para caracterizar las especies menos visibles y asegurar que el montaje de las estructuras garantice la protección absoluta del ecosistema. Posteriormente, los dispositivos se instalarán de manera secuencial para dinamizar el recorrido del jardín.
Se espera que la comunidad valdiviana y los turistas podrán experimentar estas nuevas rutas y plataformas de observación durante la temporada estival 2026-2027.