Susannah Buchan, oceanógrafa: «Las ballenas nos van indicando dónde poner nuestros esfuerzos de conservación»
Tiempo de lectura: 2 minutos La oceanógrafa Susannah Buchan presentó en Congreso Futuro 2026 sus avances en el monitoreo de cetáceos, identificando cómo los cañones submarinos y la productividad del krill convierten a las costas chilenas en refugios climáticos.
Chile posee un privilegio natural único en el mundo: la Corriente de Humboldt. Este ecosistema de aguas frías no solo define el clima de la región, sino que sostiene una de las biodiversidades más ricas del planeta. En el marco de Congreso Futuro 2026, la oceanógrafa británica radicada en Chile, Susannah Buchan, expuso cómo las ballenas fin (Balaenoptera physalus) actúan como verdaderos termómetros biológicos del estado de conservación del mar.
Buchan, PhD en Oceanografía de la Universidad de Concepción e investigadora del Centro CEAZA y COPAS Coastal, ha centrado su trabajo en entender la relación entre estos cetáceos y su entorno. Según la experta, la presencia de la ballena fin —el segundo animal más grande de la historia, superando en tamaño a cualquier dinosaurio— es un indicador de la abundancia de krill, un crustáceo clave para la red trófica marina que florece gracias al fenómeno de surgencia costera en el Pacífico Suroriental.
Uno de los hitos más relevantes presentados por la investigadora es el uso de marcas digitales no invasivas. Mediante un sistema de ventosas que no dañan la piel del animal, el equipo científico ha logrado realizar más de 100 marcajes, la cifra más alta registrada a nivel global para esta especie. Esta tecnología permite recrear el comportamiento de las ballenas, ofreciendo una perspectiva única de su vida bajo el agua.
El mayor marcaje de ballenas fin en el mundo
«Lo que hemos visto es algo que nunca habíamos captado antes: conductas sincronizadas de alimentación. Varias ballenas emergen con sus bocas llenas de krill al mismo tiempo», explicó Buchan. Estos datos revelan que la productividad en zonas como el Archipiélago de Humboldt es tan alta que permite a estos gigantes de hasta 70 toneladas consumir entre una y dos toneladas de alimento diario en un solo sector.
El estudio también ha permitido identificar la importancia de los cañones submarinos. Buchan los describe como «el Valle del Elqui o el Cajón del Maipo debajo del agua». Estas formaciones geológicas canalizan las aguas frías de surgencia y generan remolinos que atrapan el krill, convirtiendo a lugares como Caleta Chañaral de Aceituno en laboratorios naturales de clase mundial para el estudio de cetáceos.
Conservación y amenazas en un océano cambiante
A pesar de su importancia ecológica y el motor económico que representan para el turismo local —generando más de mil millones de pesos anuales en la Región de Coquimbo—, la ballena fin enfrenta serios peligros. Tras la era de la caza comercial, la especie se encuentra en peligro crítico de extinción, y hoy su principal amenaza en Chile son las colisiones con embarcaciones de gran tamaño debido a su hábito de transitar cerca de la costa.
En un contexto de crisis climática, las ballenas cumplen un rol fundamental como indicadores. Buchan advierte que el océano está experimentando olas de calor marinas y cambios en los patrones de surgencia que afectan la disponibilidad de nutrientes. «Estas ballenas nos van a ir indicando dónde poner nuestros esfuerzos de conservación y dónde proteger ecosistemas emblemáticos», señaló la experta.