Vivienda impresa en 3D de Concepción busca ganar premio a la mejor arquitectura del mundo hispano
Tiempo de lectura: 2 minutos Ubicada en la Región del Biobío, esta construcción desarrollada por la Universidad del Bío-Bío e Inmobiliaria Aconcagua usa hormigón por adición y tecnología robótica, reduciendo considerablemente los residuos en comparación a una vivienda tradicional.
En el sur de Chile, «Casa Semilla» se perfila como la primera vivienda en Sudamérica fabricada con tecnología de impresión 3D. Se trata de un prototipo, emplazado en la ciudad de Concepción, que nace como resultado de una alianza entre la academia y el sector privado, liderada por la Universidad del Bío-Bío (UBB) con el apoyo de Inmobiliaria Aconcagua.
El proyecto ha captado la atención de la comunidad arquitectónica global, logrando una nominación al premio Obra del Año 2026 de ArchDaily en Español. Este reconocimiento no solo destaca la estética o el diseño, sino la capacidad para implementar tecnologías que buscan solucionar dos de los grandes problemas de la edificación moderna: la baja productividad y el alto impacto ambiental.
A diferencia de las obras convencionales que dependen de moldajes y una extensa mano de obra en terreno, esta vivienda se basa en la técnica de hormigón por adición.
¿Cómo se imprime una vivienda?
Según explica Germán González, profesor del Magíster en Vivienda y Proyectos Inmobiliarios de la Universidad San Sebastián (USS) y gerente de Operaciones en Inmobiliaria Aconcagua, la ejecución se dividió en dos etapas. «Primero, en los talleres de la Universidad del Bío-Bío, un equipo de investigadores diseñó la arquitectura y las mezclas de hormigón. Utilizando una impresora 3D de tipo pórtico, se fabricaron los muros mediante la deposición capa a capa de material», señala González.
Una vez terminados, estos elementos estructurales fueron trasladados al sitio de emplazamiento para su montaje final, integrando techumbre y terminaciones en un tiempo récord.
Esta metodología permite una estandarización del proceso constructivo, asegurando una precisión milimétrica y la capacidad de repetir diseños complejos sin aumentar los costos de producción. Al eliminar etapas como el armado de moldes, la construcción se vuelve significativamente más rápida y eficiente.
Sustentabilidad y el futuro habitacional en Chile
González explica que la impresión 3D permite utilizar solo la cantidad exacta de material necesario, reduciendo al mínimo los escombros y desperdicios que suelen inundar las faenas tradicionales. En un contexto de crisis climática, la optimización de recursos se vuelve un estándar obligatorio para las nuevas viviendas en Chile.
A nivel internacional, potencias como Alemania, Estados Unidos y Canadá ya han validado esta tecnología. Sin embargo, el desafío en el territorio nacional es distinto. «Al tratarse de una tecnología disruptiva, el foco hoy está en la investigación y desarrollo. En Chile, donde existen condiciones normativas y técnicas exigentes, el desafío es avanzar en estudios que permitan validar su uso a mayor escala«, añade el experto Germán González.