Estudio revela que los cachalotes en estado salvaje asisten colectivamente los partos
Tiempo de lectura: 2 minutos Investigadores lograron uno de los registros más detallados del comportamiento de los cachalotes, donde una manada completa participó en el nacimiento de las crías.
Un grupo de investigadores logró documentar en detalle el parto de un cachalote en estado salvaje, revelando que no es un proceso solitario, sino un evento colectivo donde participa toda la manada.
El registro, realizado en 2023 frente a las costas de Dominica, mostró cómo los individuos se coordinan para asistir a la hembra durante el nacimiento y proteger a la cría en sus primeros minutos de vida.
«Lo que estamos observando es un cuidado social profundamente coordinado durante uno de los momentos más vulnerables de la vida», señaló David Gruber, del proyecto CETI.
Un parto asistido por toda la manada
El caso observado corresponde a una hembra identificada como «Rounder», cuyo parto fue acompañado por un grupo de once cachalotes.
Durante los 34 minutos que duró la fase final, los investigadores registraron cómo distintos miembros del grupo rodeaban a la madre y emitían vocalizaciones mientras ocurría el nacimiento.
Menos de un minuto después, la cría fue llevada a la superficie por otros individuos, quienes la sostuvieron sobre sus lomos para facilitar su respiración.
Uno de los hallazgos más relevantes es que la asistencia no provino solo de individuos emparentados. El grupo observado reunía a dos linajes distintos que se coordinaron para apoyar a la madre y a la cría.
Los investigadores registraron cómo diferentes hembras, incluyendo parientes y no parientes, se turnaban para asistir al recién nacido durante las horas posteriores al parto. Este comportamiento sugiere una estructura social compleja, basada en la cooperación más allá de los vínculos familiares directos.
Comunicación durante el nacimiento
Durante todo el proceso, los cachalotes emitieron vocalizaciones conocidas como «codas«, que son secuencias de chasquidos utilizadas para comunicarse.
Estas señales cambiaron en momentos clave del parto, lo que sugiere que podrían cumplir un rol en la coordinación del grupo. Los científicos plantean que esta comunicación podría ser fundamental para el éxito del nacimiento en estas especies.
La práctica de asistir colectivamente a las crías ha sido observada solo en algunas especies de cetáceos, lo que indica que podría tener un origen evolutivo antiguo.
Los autores del estudio plantean que este tipo de cooperación refuerza los lazos sociales dentro de la manada y contribuye a la supervivencia de las crías.