Encuentran una supertierra, un júpiter temperado y una enana marrón en el sistema TOI-201
Tiempo de lectura: 2 minutos La investigación permite entender mejor la formación de los sistemas planetarios y los límites que separan a las estrellas fallidas de los planetas gigantes.
Un equipo de astrónomos confirmó la compleja arquitectura del sistema exoplanetario TOI-201, un entorno que alberga una supertierra rocosa, un gigante gaseoso temperado y una masiva enana marrón.
El descubrimiento, publicado en la revista Science Advances, ofrece una oportunidad para observar interacciones gravitatorias en escalas de tiempo humanas, permitiendo a los científicos predecir que estos cuerpos dejarán de ser visibles desde la Tierra en los próximos siglos.
El primero de los objetos que orbitan al sistema es TOI-201 d, una supertierra rocosa con una masa seis veces superior a la del planeta Tierra y un tamaño 1,4 veces mayor. Debido a su extrema cercanía a su sol —completa una órbita cada 5,85 días—, los investigadores descartan la presencia de agua líquida, definiéndolo como un mundo extremadamente caliente.
En una órbita más externa se encuentra TOI-201 b, un denominado «júpiter temperado». Este gigante gaseoso posee la mitad de la masa de Júpiter y tarda 53 días en rodear su estrella. El interés científico por este objeto radica en su naturaleza intermedia: se sitúa entre los «júpiteres calientes» (que orbitan pegados a su estrella) y los gigantes fríos de nuestro sistema solar. Comprender cómo llegó a esa posición es clave para descifrar los mecanismos de migración planetaria.
Finalmente, el sistema se completa con TOI-201 c, una enana marrón de gran masa que sigue una trayectoria muy elíptica con un período orbital de 7,9 años. Este objeto ha marcado un hito en la astronomía al ser el cuerpo en tránsito con el período más largo detectado hasta la fecha. Su masa, en el límite entre un planeta gigante y una «estrella fallida», abre interrogantes sobre su origen y formación.
Un laboratorio dinámico con fecha de caducidad visual
Lo que hace de TOI-201 un sistema de interés para la ciencia es su dinámica orbital. A diferencia de la mayoría de los sistemas estelares, que evolucionan durante millones de años, este vecindario muestra cambios observables en el corto plazo. Debido a que las órbitas de los tres cuerpos están inclinadas entre sí, sus interacciones gravitatorias están modificando lentamente su orientación.
Según los modelos del equipo investigador, este fenómeno provocará que, en apenas 200 años, la supertierra deje de transitar frente a su estrella desde nuestra perspectiva terrestre. Posteriormente, el júpiter temperado y la enana marrón también desaparecerán de la vista desde la Tierra, para volver a ser detectables mediante tránsitos solo después de miles de años.
Para confirmar este hallazgo, los científicos combinaron cuatro técnicas: espectroscopía de velocidad radial, fotometría de tránsito, astrometría y variaciones en el tiempo de tránsito. La próxima gran cita astronómica para este sistema será el 26 de marzo de 2031, fecha en la que se prevé el próximo tránsito de la enana marrón TOI-201 c.