En vivo 🟠 SEÑAL ONLINE

Estudio revela que vivir fuera de Santiago aumenta el riesgo de deterioro cognitivo

Estudio revela que vivir fuera de Santiago aumenta el riesgo de deterioro cognitivo

  -

Tiempo de lectura: 2 minutos Una investigación liderada por la Universidad Mayor evidenció que las personas mayores en regiones enfrentan hasta un 30% más de riesgo de pérdida de salud cognitiva en comparación con los habitantes de la Región Metropolitana.

Comparte:

En Chile, el lugar donde se reside no solo define el paisaje, sino también la calidad del envejecimiento. Así lo demuestra un estudio encabezado por la académica del Centro de Investigación en Sociedad y Salud (CISS) de la Universidad Mayor e investigadora joven del Instituto Milenio para la Investigación del Cuidado (MICARE), Sarahí Rueda.

El trabajo, publicado en la revista internacional Social Science & Medicine, analizó la Esperanza de Vida Libre de Deterioro Cognitivo (CIFLE) en personas mayores de 60 años.

La investigación siguió de cerca a 1.959 personas mediante encuestas nacionales y registros administrativos, arrojando que envejecer en Santiago no es lo mismo que hacerlo en el resto del país. Según los hallazgos, quienes viven fuera de la Región Metropolitana enfrentan un riesgo significativamente mayor de sufrir deterioro cognitivo prematuro.

La brecha regional

El estudio plantea la existencia de una brecha territorial del 30% en el riesgo de deterioro cognitivo. Esta diferencia sugiere que la Región Metropolitana ofrece condiciones que protegen de mejor manera la salud cerebral en la vejez. Entre estos factores se encuentran un mayor acceso histórico a servicios de salud especializados, mejores niveles educativos y más oportunidades de participación social y actividad física.

«El análisis muestra que las macrozonas norte y sur presentan los peores indicadores de salud cognitiva», advierte Rueda. Este dato anticipa una demanda de cuidados y apoyos mucho más compleja en estos territorios para los próximos años. Para la académica, estos resultados son un llamado urgente a que las estrategias políticas, como el Plan Nacional de Demencia y el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados (Chile Cuida), se adapten a las realidades locales para evitar que el lugar de origen determine el bienestar de la vejez.

Educación y actividad física: Escudos contra el deterioro

A pesar del complejo panorama regional, el estudio identifica factores protectores vinculados a la llamada «reserva cognitiva». El nivel educativo y la actividad física regular se consolidan como herramientas fundamentales para retrasar el avance de enfermedades neurodegenerativas.

Los resultados indican que las personas con mayor nivel de instrucción y aquellas que se mantienen físicamente activas pueden retrasar hasta en 5,5 años los síntomas de deterioro cognitivo. Este efecto es particularmente transformador en personas con menor nivel educativo: realizar una rutina de ejercicio al menos una vez por semana ayuda a compensar las desventajas acumuladas a lo largo de la vida. «Cuando una persona no logró alcanzar un nivel educativo que favorezca su bienestar, la actividad física puede ayudar a equilibrar esa desventaja«, subraya Rueda.

Finalmente, el estudio pone un énfasis especial en la perspectiva de género. Si bien las mujeres chilenas tienen una mayor esperanza de vida total que los hombres, también pasan más años conviviendo con el deterioro cognitivo. Según la investigación, esto se debe a trayectorias educativas desiguales y a la mayor carga de labores de cuidado que las mujeres asumen históricamente.


Te puede interesar