Conservación en Aysén: Liberan 39 ñandúes en el Parque Nacional Patagonia
Tiempo de lectura: 2 minutos A través de una alianza público-privada e internacional, el Programa de Conservación y Recuperación del Ñandú busca revertir el peligro de extinción de esta ave clave para la estepa patagónica.
Durante los meses de marzo y abril, un total de 39 ñandúes fueron liberados en las estepas del Parque Nacional Patagonia, en la Región de Aysén. Esta acción es parte del Programa de Conservación y Recuperación del Ñandú, liderado por la fundación Rewilding Chile en colaboración con CONAF y el SAG.
Los ejemplares, que arribaron vía aérea en febrero desde el centro de reproducción de la Reserva Quimán en Futrono (Región de Los Ríos), pasaron un periodo de aclimatación en corrales dentro del sector Valle Chacabuco antes de su liberación definitiva.
Esta estrategia busca robustecer una población que, en esta zona del país, se encuentra en un estado crítico de vulnerabilidad.
Una red de colaboración internacional y comunitaria
Las jornadas de liberación contaron con la presencia de representantes del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) de Perú, quienes viajaron para intercambiar conocimientos sobre la conservación del suri o ñandú del norte, una subespecie que también enfrenta graves amenazas en el país vecino.
«El suri es el primo hermano del choique, no queremos redescubrir la pólvora. Acá hay un trabajo muy avanzado en la liberación y reproducción, y creemos que es la forma ideal para aumentar las poblaciones en el sur del Perú«, señaló Martín Zambrano, jefe de la sede Mariscal Nieto de Serfor.
La liberación integró a comunidades locales de Cochrane, Chile Chico y Villa Cerro Castillo. «El ñandú en esta región está en peligro de extinción. Mientras esto continúe, mantendremos los esfuerzos para fortalecer la especie y controlar amenazas como el acoso de perros y la pérdida de hábitat», enfatizó Cristián Saucedo, director del Programa de Vida Silvestre de Rewilding Chile.
El «jardinero» de la estepa
Tras la liberación, el equipo de Rewilding Chile realiza seguimientos en terreno para observar la integración de las aves. Actualmente, el uso de tecnología GPS ha permitido monitorear con un collar satelital a «La Argentina», que ha recorrido más de 100.000 hectáreas, conectando sectores del Valle Chacabuco con el Paso Zeballos en Argentina.
Esta especie, más allá de ser el ave no voladora más grande de Chile, cumple un rol como dispersora de semillas. Al alimentarse de frutos, hojas e insectos y recorrer grandes distancias, el ñandú ayuda a la regeneración natural de los ecosistemas estepáricos a través de sus fecas.
Camila Lynch, guardaparque de Conaf en el Parque Nacional Patagonia, subrayó que este hito representa una responsabilidad mutua: «La conservación no es solo una tarea, sino un compromiso articulado entre distintas entidades para proteger los ecosistemas de este territorio«.