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Seis generaciones ligadas al mar: La historia detrás del emprendimiento del Biobío que crea snacks para mascotas

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Tiempo de lectura: 3 minutos Desde Chome y Talcahuano hasta la creación de snacks naturales para mascotas, Ody Snack nació como un emprendimiento familiar que busca revalorizar recursos marinos del Biobío.

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Detrás del alimento para mascotas de la marca Ody Snack se esconde una historia familiar profundamente ligada al mar del sur de Chile. En la Región del Biobío, generaciones completas crecieron vinculadas a la pesca, las mareas y la vida costera, construyendo un legado que hoy se transforma en emprendimiento fundado por el pescador artesanal Felipe Jorquera.

El emprendedor relata que la inspiración detrás de Ody Snack está en los oficios del mar que desempeñaban varios miembros de su familia. Desde bisabuelos pescados y buzos escafandra, hasta abuelos pescadores artesanales, quienes aprendieron a leer las mareas y respetar los ciclos del océano para trabajar en las profundidades del océano.

Esa herencia no solo dejó conocimientos sobre pesca o navegación, sino también una manera de entender el territorio y la vida cotidiana. «El mar no es solo nuestro sustento: es nuestra identidad. Ha definido nuestra manera de vivir el tiempo, ligada a las temporadas, a los cardúmenes y a los vientos», señala Jorquera, quien aprovechó esta visión para elaborar snacks naturales para perros y gatos a partir de sardina, anchoveta y jurel del Pacífico Sur.

Una historia marcada por el océano

Pero las raíces de esta inspiración también se fundan en un relato histórico y colectivo: la «Sociedad de los Dos Juanes». Se trataba de una sociedad ballenera chilena conformada en la costa de la Isla Santa María (Región del Biobío) a finales del siglo XIX, que reunió a Juan Macaya y al navegante portugués Juan Da Silva, quien aportó la experticia técnica de su familia.

Jorquera comenta que su abuelo fue cazador de ballenas, «uno de los pocos en Chile con vida», y que la historia ballenera ha sido una parte importante de la identidad marítima del territorio. «Hoy en día, mi abuelo esta muy consciente de la protección de las ballenas y su resguardo. Pero creo que hacerlo tabú es negar una parte de la historia de Chile y del mundo. Chile fue cazador de ballenas y negarlo es negar su historia», señala.

Pero eso no es todo, ya que uno de los bisabuelos de Jorquera trabajó como buzo escafandra en Chome, realizando labores submarinas en una época donde ese oficio requería largas jornadas, equipos pesados y un profundo conocimiento del mar. Otro de sus bisabuelos se dedicó a la pesca artesanal de sardina y anchoveta en el Morro de Talcahuano, siendo parte de los primeros pescadores pelágicos de la zona.

El nacimiento de Ody Snack

La idea de crear Ody Snack surgió durante 2024, en medio de una temporada difícil para la pesca de sardina y anchoveta. La baja captura y la dependencia de la industria reductora llevaron a la familia a preguntarse cómo podían darle un nuevo valor a esos recursos.

«¿Por qué no hacer algo distinto con un recurso tan noble?», recuerdan que fue una de las preguntas que marcó el inicio del proyecto. Así, comenzaron las primeras pruebas para deshidratar sardinas y anchovetas destinadas a snacks para mascotas.

El primer «catador» fue Ody, un perro rescatado que terminó inspirando el nombre del emprendimiento. «Si le gusta a Ody, le puede gustar a todos», comentan sobre las primeras pruebas realizadas con una pequeña máquina deshidratadora.

Desde entonces, Ody Snack comenzó a desarrollar productos enfocados en el bienestar animal y la trazabilidad, utilizando especies con alto valor nutricional y tradicionalmente destinadas a la producción de harina y aceite de pescado.

Tradición, ciencia y una nueva mirada al mar

Además del emprendimiento, la familia también participa en estudios y monitoreos científicos junto al Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), colaborando en investigaciones relacionadas con el ecosistema marino.

«El interés no nació con los estudios: es anterior a ellos. Cuando llevas seis generaciones en el mar, desarrollas una capacidad de observación que es en sí misma una forma de ciencia«, señalan.

Esa relación entre conocimiento tradicional y ciencia también quedó reflejada en un reciente registro de ballenas fin realizado por la familia en la bahía de San Vicente, en la Península de Hualpén.


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