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Por qué el Síndrome de Ovario Poliquístico cambia su nombre a Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino

Por qué el Síndrome de Ovario Poliquístico cambia su nombre a Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino

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Tiempo de lectura: 2 minutos Especialista explica que el antiguo concepto no representaba realmente la enfermedad y dejaba fuera problemas metabólicos, hormonales y de salud mental asociados a esta condición que afecta a millones de mujeres en el mundo.

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Durante décadas, millones de mujeres fueron diagnosticadas con Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP), una condición asociada a menstruaciones irregulares, acné, exceso de vello corporal, alteraciones hormonales y problemas metabólicos. Sin embargo, especialistas y pacientes llevaban años cuestionando un aspecto clave: el nombre no reflejaba realmente lo que ocurre en el cuerpo.

Ahora, tras un proceso internacional que involucró a 56 organizaciones médicas, investigadores y pacientes, la condición fue oficialmente renombrada como Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP). El cambio fue publicado en la revista científica The Lancet y busca ampliar la comprensión de una enfermedad que afecta entre el 10% y 13% de las mujeres en edad reproductiva, según cifras de la Organización Mundial de la Salud.

Según explica la ginecóloga pediátrica Andrea von Hoveling, el antiguo nombre generaba una visión reducida de la enfermedad. «Se le daba excesiva importancia al aspecto de los ovarios, a estos ‘quistes’ que en realidad no son otra cosa más que los folículos normales del ovario«, afirma.

De hecho, muchas pacientes diagnosticadas nunca presentan quistes ováricos, sino alteraciones hormonales y metabólicas más amplias que pueden aumentar el riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y problemas de salud mental.

Mas que quistes en los ovarios

Esa interpretación, agrega la especialista, podía derivar en exámenes, ecografías e incluso tratamientos innecesarios. «A veces incluso cirugías innecesarias, o que se indicaran anticonceptivos de manera prácticamente obligatoria pensando en ‘disolver’ estos quistes, lo que no es necesario ni factible«, sostiene.

«El síndrome de ovario poliquístico, hoy síndrome dismetabólico ovárico poliendocrino, es un desorden caracterizado por un funcionamiento alterado de los ovarios en el que se ven desórdenes de la ovulación y la menstruación», señala von Hoveling. A esto se suman alteraciones hormonales asociadas a piel grasa, acné, aumento de vello corporal y una frecuente relación con resistencia a la insulina, diabetes y problemas cardiovasculares.

Un enfoque más integral

El cambio de nombre también busca modificar la forma en que se aborda esta condición en la práctica médica. Diversos estudios internacionales también han advertido que el antiguo nombre contribuía a retrasar diagnósticos y fragmentar la atención médica, según información publicada en The Lancet.

Para von Hoveling, este cambio busca enfatizar que se trata de una condición sistémica y que las manifestaciones ováricas son uno de varios síntomas. «También se quiere relevar que las hormonas involucradas son muchas, no sólo las hormonas sexuales«, explica.

La especialista agrega que durante años se dejaron de lado otros factores importantes asociados a la enfermeda. «Se dejan de lado temas mucho más importantes como pronóstico metabólico, la conversación sobre hábitos saludables o la altísima correlación que tiene este síndrome con patologías de salud mental como ansiedad y depresión», sostiene.

Impacto del nuevo nombre

Para las y los especialistas, uno de los principales desafíos ahora será cambiar la forma en que se aborda esta condición en la práctica clínica.

«Lo que yo anhelo es que, finalmente, las mujeres podamos acceder a una atención con un enfoque integral: que no nos separen por partes, que no me hablen sólo de mi ovario y mis reglas. Necesitamos que se preste atención a nuestros ovarios, pero también a nuestra insulina, nuestra presión, nuestros hábitos y muy especialmente a nuestra salud mental», plantea von Hoveling.


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