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Investigadores crean resonador acústico de plástico reciclado para combatir el ruido industrial

Investigadores crean resonador acústico de plástico reciclado para combatir el ruido industrial

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Tiempo de lectura: 2 minutos Un equipo de la Universidad de Santiago desarrolló un dispositivo modular que reduce significativamente la reverberación en entornos laborales.

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La exposición constante a altos niveles de ruido es un desafío en los entornos industriales y de oficina. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el límite recomendado para evitar daños a la salud es de 65 decibeles, una cifra que contrasta con la normativa nacional, la cual permite hasta 85 decibeles en jornadas de ocho horas.

Frente a esta problemática, investigadores de la Universidad de Santiago de Chile (USACH), liderados por el académico Hugo Pérez, desarrollaron un resonador acústico sustentable. Se trata de un dispositivo diseñado íntegramente con plástico reciclado que promete mitigar la contaminación acústica durante la fabricación de productos.

El proyecto nació bajo el alero del Laboratorio de Experiencias en Manufactura Arquitectónica y Ambiente Construido (LEMAA) de la Facultad de Arquitectura y Ambiente Construido. El equipo diseñó un módulo de 60 por 60 centímetros —medida estándar del cielo americano— que facilita su instalación masiva en techos y muros.

Tecnología sustentable para el bienestar laboral

Hugo Pérez, director de LEMAA e investigador del Centro de Innovación en Madera y Bio-materiales (CIMAC) de la USACH, explicó que el desarrollo del producto se basó en una configuración de cobertura y relleno. «Decidimos diseñar un módulo utilizando la tecnología de inyección para la carcasa difusora y una máquina extrusora específica para producir el material de relleno absorbente», detalló el experto.

Este avance fue posible gracias a una colaboración estratégica entre la academia y el sector privado. Mientras que la empresa Plásticos JH participó en el diseño de la estructura exterior, la compañía Desafío Ambiente —dedicada a la valorización de residuos— colaboró en la creación de la fibra interna, logrando un producto que es, a la vez, fabricado con desechos y totalmente reciclable al final de su vida útil.

Menos ruido y mayor productividad

La eficacia de esta innovación fue puesta a prueba en la planta de Desafío Ambiente, un espacio que, debido al funcionamiento constante de maquinaria pesada, presentaba graves problemas de eco y reverberación. Antes de la intervención, el ruido ambiente hacía casi imposible la comunicación verbal o la realización de reuniones telefónicas dentro del recinto.

Tras la instalación de los resonadores en el cielo de la planta, las evaluaciones acústicas realizadas por la empresa especializada Sonoflex confirmaron una disminución considerable de la reverberación. María José Vargas, cofundadora de Desafío Ambiente, destacó el impacto inmediato en el equipo: «Los cambios han sido notorios, haciendo el ambiente mucho más confortable. Cuando la universidad y el sector privado se unen, pueden crear productos tan innovadores como este».

Además de los beneficios acústicos, el proyecto destaca por su alto potencial de escalabilidad. Al ser una solución de manufactura nacional y bajo costo productivo, tiene la capacidad de competir con productos importados, fomentando además una nueva cadena de valor que integra a recolectores de base, transformadores y distribuidores de materiales reciclados.


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