Científicos critican a ministra de Medio Ambiente por relativizar la responsabilidad humana en el cambio climático
Tiempo de lectura: 2 minutos Investigadores chilenos calificaron como «preocupantes» y «anacrónicas» las declaraciones de la secretaria de Estado, Francisca Toledo, quien evitó confirmar el origen antropológico de la crisis climática, contraviniendo el consenso internacional del IPCC.
En recientes entrevistas con medios nacionales, la ministra de Medio Ambiente, Francisca Toledo, eludió respuestas directas sobre la responsabilidad humana en el cambio climático. La autoridad se limitó a señalar que el Gobierno es «deferente a las discusiones científicas», enfatizando que su rol se centra exclusivamente en implementar la normativa vigente.
Tras estas declaraciones, científicos coinciden en que no existe tal discusión, sino evidencia empírica que vincula la actividad humana con el calentamiento global. Eugenia Gayo, bióloga y directora alterna del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), calificó los dichos de la ministra como «poco informados y preocupantes».
«El sexto informe del IPCC (AR6) fue categórico: la influencia humana ha calentado la atmósfera, el océano y la tierra de manera inequívoca«, señaló Gayo. La investigadora advirtió que esta postura «miope» debilita la base técnica necesaria para tomar decisiones de adaptación y mitigación en un país tan vulnerable como Chile.
En la misma línea, Patricio Pliscoff, geógrafo del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), recordó que las emisiones de CO2 derivadas de la acción humana han provocado un aumento de 1,1°C en la temperatura global. Según Pliscoff, «si no se sigue la evidencia científica consensuada como la del IPCC se pueden generar políticas públicas de adaptación y mitigación que no tengan homologación con el resto de los países».
Política de Estado frente a la opinión personal
Uno de los puntos más críticos de la controversia es que Chile cuenta con una Ley Marco de Cambio Climático, cuya tramitación fue impulsada, irónicamente, con la participación de la propia ministra Toledo en administraciones anteriores. Alex Godoy, director del Centro de Investigación en Sustentabilidad (CiSGER) de la Universidad del Desarrollo y autor líder del IPCC, calificó la postura como «extraña» y «anacrónica».
«Esto no es un tema de fe, es evidencia empírica. El Estado de Chile ya reconoce esto legalmente; tenemos una hoja de ruta al 2050 que trasciende los cambios ideológicos«, explicó Godoy. El experto enfatizó que, aunque un ministro tenga una opinión personal, se debe a una institucionalidad que basa sus normas de calidad de aire, agua y biodiversidad en la ciencia.
Por su parte, Cristina Dorador, académica de la Universidad de Antofagasta, fue más allá y calificó la ambigüedad de la autoridad como «negacionismo». Dorador vinculó este discurso con el reciente retiro de 43 decretos ambientales por parte del Ejecutivo, un hecho que fue denunciado recientemente en la revista Science. «Chile será uno de los países más afectados por esta crisis. Necesitamos respuestas sobre cuándo reingresarán los decretos de áreas protegidas de salares«, interpeló la bióloga.
El debate surge en un momento crítico, con la amenaza de un fenómeno de «Super El Niño» que podría traer condiciones climáticas extremas al país. Para la comunidad científica, el mensaje es claro: enfrentar la crisis climática requiere de autoridades que no solo ejecuten la ley, sino que validen la ciencia que sustenta la supervivencia de los ecosistemas y la población chilena.