«Un retroceso sustancial»: Científicos advierten en revista Science por retiro de 43 decretos ambientales
Tiempo de lectura: 2 minutos Un grupo de investigadores chilenos advierte que la suspensión de normativas ambientales y la paralización de nuevos parques nacionales representan un retroceso para la biodiversidad y la gobernanza climática.
En una misiva titulada «El retroceso regulatorio de Chile daña la biosfera», publicada en la reciente edición de la revista Science, los científicos Juan G. Navedo, Hugo Benítez, Cristina Dorador y Luis Vargas-Chacoff denunciaron las implicancias del retiro de 43 decretos ambientales por parte del Gobierno del presidente de la República José Antonio Kast. Según los expertos, esta decisión «representa un retroceso sustancial para la conservación», con implicaciones que «se extienden mucho más allá de las fronteras de Chile».
El documento se centra en la decisión tomada el pasado 12 de marzo, cuando la actual administración retiró de la revisión legal 43 decretos y procesos regulatorios, suspendiendo de facto su implementación. Entre las políticas derogadas se encuentran herramientas fundamentales para la mitigación y adaptación al cambio climático, normativas de emisión para termoeléctricas y regulaciones de calidad del aire diseñadas para limitar la exposición humana a metales pesados como el plomo y el arsénico.
El impacto también alcanza directamente a la fauna y flora nacional. Los investigadores señalan que se ha suspendido el proceso de clasificación de especies —basado en criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)— y la creación de cinco nuevos parques nacionales. «Estas interrupciones regulatorias socavan los compromisos internacionales de Chile y amenazan iniciativas globales históricas», advierten en el texto.
Un refugio de biodiversidad bajo amenaza
Los autores subrayan que la particular geografía de Chile, que abarca desde el desierto de Atacama hasta los territorios antárticos, le otorga una «responsabilidad desproporcionada» en la conservación global. Al poseer altos niveles de endemismo (especies que no existen en ningún otro lugar del planeta), cualquier pérdida de biodiversidad en el territorio nacional empuja los límites planetarios hacia umbrales críticos.
La carta destaca que los ecosistemas en riesgo están bajo una presión creciente por actividades extractivas. Entre ellos se encuentran los salares altoandinos, amenazados por la minería de litio, y las zonas costeras e islas oceánicas como Juan Fernández y las Desventuradas.
El grupo de científicos hizo un llamado a la comunidad internacional, incluyendo a las Naciones Unidas y a los firmantes del Acuerdo de París, para que utilicen incentivos financieros y diplomáticos que persuadan al Estado chileno de retomar el camino del cumplimiento ambiental. «El debilitamiento de los marcos regulatorios en regiones con ecosistemas irremplazables puede comprometer los esfuerzos colectivos para salvaguardar la integridad de la biosfera», concluye la publicación.