VitiScience: Nace nuevo centro chileno de ciencia aplicada al vino y la uva
Tiempo de lectura: 2 minutos La nueva plataforma de investigación aplicada congrega a expertos nacionales para hacer frente a la crisis hídrica, articular la transferencia tecnológica y resguardar el patrimonio del sector en el país.
Un nuevo centro de investigación comenzó su trabajo para una industria estratégica en Chile. Se trata de VitiScience, un proyecto enfocado en la investigación aplicada a la uva de mesa y la producción de vino que busca romper la fragmentación académica existente, unificando décadas de conocimiento sobre la fruta y la postcosecha con nuevas tecnologías y soluciones de sustentabilidad.
El centro aborda la viticultura no solo como una actividad productiva y exportadora, sino como un pilar fundamental del paisaje, la cultura e identidad nacional. En conversación con Cooperativa Ciencia, el director de VitiScience y académico de Agronomía de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Alonso Pérez, destacó que la creación del centro responde a una urgencia técnica de los productores y de las comunidades.
«Chile tiene ciencia de muy buen nivel, pero mucho de este trabajo no estaba bien articulado. VitiScience viene a congregar a especialistas con tradición junto a otros investigadores para mejorar la sustentabilidad y productividad, aportando soluciones tecnológicas tanto a la gran industria como a los pequeños productores», señala Pérez.
Gestión hídrica y tecnologías
La estructura científica de este nuevo centro se despliega en seis líneas de investigación que van desde la automatización, el uso de Big Data e Inteligencia Artificial, hasta el análisis del suelo, el clima y los recursos hídricos. Ante el escenario de variabilidad climática e historia reciente de sequía prolongada en la zona central, caracterizar el consumo real de agua en los viñedos se consolida como una prioridad.
Para eso, la entidad desarrolla herramientas de alta precisión que determinan las necesidades hídricas según la variedad de uva, el objetivo productivo y la ubicación geográfica, diferenciando la demanda de un parrón de uva de mesa en la zona norte o centro de un pequeño viñedo en valles interiores.
«El cambio climático llegó para quedarse y la variación climática es el gran problema. Estamos desarrollando herramientas para precisar el consumo real de agua en cada localidad y explorando soluciones poco comunes, como la cosecha de agua a partir de niebla en el norte. Aunque esa agua no riegue directamente el viñedo, puede abastecer a las comunidades cercanas y liberar recursos hídricos para la zona», explica el académico.
Proyección
Junto con el desarrollo de conocimiento de frontera, VitiScience busca que los avances no queden en el ámbito académico, sino que se transformen en soluciones concretas para el sector privado y en insumos técnicos para la formulación de políticas públicas.
A través del rescate patrimonial y el trabajo territorial con pequeños agricultores, la iniciativa aspira a fortalecer la resiliencia de la viticultura chilena, conectando la ciencia de vanguardia con el desarrollo local, el turismo y la preservación ambiental en las diversas regiones del país.