Estudio ligó consumo de alimentos ultraprocesados con accidentes cerebrales y desmemoria
Tiempo de lectura: 2 minutos El análisis de miles de resonancias magnéticas evidenció daños premonitorios para personas que aún lucen sanas, y más acentuados entre las mujeres cuya dieta es poco saludable.
Consumir grandes cantidades de alimentos ultraprocesados como snacks, cereales azucarados, bebidas, fideos instantáneos y platos congelados listos para calentar y servir eleva el riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares y problemas de memoria.
Así lo advierte un estudio científico publicado en la revista JAMA Network Open que analizó imágenes cerebrales de resonancia magnética de casi 9.000 canadienses de entre 35 y 69 años, sin antecedentes de enfermedades cardíacas.
Los investigadores detectaron una presencia más frecuente de pequeñas áreas dañadas en los cerebros de quienes consumían mayor cantidad de alimentos ultraprocesados, en comparación con quienes lo hacían menos. El primer grupo tenía 40 por ciento más de probabilidades de presentar estos daños, que pueden no producir síntomas evidentes, pero se consideran señales de «alerta temprana» registrables incluso años antes de que se produzca un derrame cerebral o se manifiesten los problemas de la memoria.
«Nuestros hallazgos sugieren que la relación entre la dieta y la salud cerebral puede detectarse antes de que las personas experimenten problemas notables de memoria o pensamiento», dijo Sonia Anand , autora principal del estudio e investigadora del Population Health Research Institute (PHRI) de la Universidad McMaster.
Los participantes que consumieron más alimentos ultraprocesados también acumularon más grasa corporal y más grasa abdominal profunda, una variedad que se relaciona con la inflamación y el daño de los vasos sanguíneos, que puede afectar al cerebro.
«Francamente, no me esperaba este hallazgo. Estudiamos a canadienses de mediana edad que no tenían problemas cardíacos ni reportaron otros problemas de salud», contó Russell J. de Souza, coautor principal del estudio e investigador asociado del PHRI y de Hamilton Health Sciences.
Mayor daño entre las mujeres
Los alimentos ultraprocesados suelen tener un alto contenido de sal, azúcares añadidos y grasas saturadas, y cantidades relativamente bajas de fibra, vitaminas y minerales, pero su amplia disponibilidad y una publicidad intensiva favorecen su consumo, especialmente en hogares con poco tiempo libre y bajos ingresos.
En este estudio, los ultraprocesados representaron un promedio de alrededor del 25 por ciento de las porciones diarias de alimentos de los participantes (los mayores consumidores llegaban al 45 por ciento, y al 16 los que menos).
Una de las principales conclusiones fue que la relación entre los alimentos ultraprocesados y el daño cerebral pareció ser más fuerte entre las mujeres: las del grupo de mayor consumo tenían casi el doble de probabilidades de mostrar signos de daño cerebral en comparación con su contraparte.
Aún falta profundizar
Esta investigación mostró que existe una correlación entre el consumo de ultraprocesados y algunos cambios cerebrales, pero dado que los participantes fueron evaluados solo una vez y no se les hizo ningún seguimiento posterior, no es posible afirmar de manera categórica que los ultraprocesados hayan sido la causa directa.
Para confirmarlo, dijeron los autores, será necesario hacer estudios de más largo plazo, que incluyan un seguimiento en el tiempo de las personas, con varias resonancias magnéticas, a fin de determinar, por ejemplo, si la reducción del consumo de estos alimentos puede ralentizar o prevenir tales daños cerebrales.